Las facturas de luz, gas y agua corriente de la Ciudad de Buenos Aires llegaron con un 3,75% de aumento. Esto se debe a que este mes venció el plazo de exención que había dispuesto el gobierno durante 2018.
Ese porcentaje corresponde al impuesto a los Ingresos Brutos, que la administración porteña había eximido durante el año pasado a raíz de un pedido del presidente Mauricio Macri, solicitando bajar los impuestos provinciales y municipales de los servicios públicos.
A partir de la solicitud, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, eliminó un impuesto provincial de las facturas de electricidad y gas, mientras que Rodríguez Larreta anunció que dejaría de cobrar Ingresos Brutos a los servicios.
Sin embargo, el impuesto volvió a las facturas durante 2019, ya que la exención de Ingresos Brutos solo tenía un año de vigencia. A partir de este año, se prevé un descenso progresivo, según el cual la Ciudad cobrará 3,75% de alícuota este año, 2,5% en 2020 y dejará de cobrar este tributo desde 2022.
El porcentaje se aplica sobre los consumos y cargos fijos de cada factura,junto a las otras cargas impositivas que figuran en las facturas. De esta manera, a los aumentos anunciados para los diferentes servicios, se deberá sumar esta alícuota.
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