Mario Sepúlveda, uno de los 33 mineros sobrevivientes que quedaron atrapados bajo tierra en una excavación en Chile en 2010, transmitió en nombre de sus compañeros sus “oraciones” por los tripulantes del submarino ARA San Juan, desaparecido desde hace nueve días.
“Que sepan que lo vivimos de cerca; la ansiedad, los miedos y la culpa que rondarán la mente de cada uno de los familiares, pero lo importante es mantenerse unidos”, apuntó en declaraciones a Radio La Red.
La Armada Argentina anunció el pasado jueves la detección de una “explosión” cercana a la zona del océano Atlántico en la que el submarino se comunicó con la base naval de Mar del Plata (400 kilómetros al sur de Buenos Aires) por última vez, el 15 de noviembre, aunque no confirmó que procediese del propio sumergible.
Ante esta circunstancia, Sepúlveda trasladó su apoyo a los familiares de los submarinistas e instó a los mismos a “mantenerse unidos” y tener “esperanza” y “fe” en que serán rescatados y podrán “seguir apostando por sus sueños y proyectos”.
“Estoy tan triste como ustedes”, aseguró el exminero.
Cabe destacar que Sepúlveda y 32 compañeros mineros más quedaron atrapados en 2010 a 700 metros de profundidad en la mina de San José, en la región de Atacama (Chile), durante 70 días, un suceso que generó una gran conmoción en el mundo y cuyo proceso de rescate fue seguido por todo el panorama mediático y social internacional.