Tras mantener una reunión con líderes de ambos países, el presidente de los Estados Unidos confirmó que rige una tregua por diez días.
Israel y El Líbano acordaron este jueves en Washington un cese el fuego después de más de seis semanas de hostilidades en el país árabe, según los anunció el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
"Acabo de tener excelentes conversaciones con el respetado presidente Joseph Aoun, de Líbano, y el primer ministro Benjamin Netanyahu, de Israel. Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, comenzarán formalmente un cese el fuego", escribió Trump en la red social Truth Social.
Según el mandatario, la tregua se iniciará esta mismo jueves, e instruyó a su secretario de Estado, Marco Rubio, y al vicepresidente, J.D. Vance, para trabajar junto al Líbano e Israel y alcanzar "una paz duradera".
"Ha sido un honor para mí resolver nueve guerras en todo el mundo, y esta será la décima, ¡así que hagámoslo!", agregó el mandatario.
La tregua se da como resultado de los esfuerzos diplomáticos por parte de la Casa Blanca, que recibió este martes las primeras conversaciones directas en décadas entre ambos países, que estuvieron técnicamente en guerra desde el establecimiento del Estado israelí en 1948. También fue la reunión a más alto nivel que han mantenido desde 1993.
Previamente, el presidente libanés, Joseph Aoun, destacó la disposición de Beirut de detener la escalada de tensiones en el sur del Líbano, así como en todas las regiones del país, para "detener la destrucción de hogares en pueblos y ciudades".
El Ejército israelí reanudó sus ataques a principios de marzo en contra del sur del Líbano en el marco de su lucha contra Hezbolá. Los bombardeos provocaron miles de muertos y heridos en distintas zonas del país.
A finales de marzo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, reafirmó el objetivo de crear una "zona de seguridad" dentro de territorio libanés.
Mientras que anunció que su país destruirá "todas las casas libanesas en los pueblos cercanos a la frontera" y que 600.000 civiles desplazados no podrán regresar al sur del Líbano hasta que se garantice la seguridad del norte de Israel.
Mientras tanto, Netanyahu visitó el pasado domingo a sus "heroicos combatientes" desplegados en el Líbano y aseguró que han frustrado la "amenaza de invasión" mediante una serie de campañas realizadas en la "zona de seguridad", detallando que están eliminando el peligro y que han conseguido "grandes logros", aunque todavía les queda más trabajo por hacer.
Hezbolá, por su parte, se opuso firmemente a las conversaciones directas entre Beirut y Tel Aviv, al tiempo que ha advertido de que no acatará ningún acuerdo con el que pueda culminar el encuentro.
"En cuanto a los resultados de esta negociación entre el Líbano y el enemigo israelí, no nos interesan ni nos preocupan en absoluto", comentó Wafiq Safa, miembro de alto rango del consejo político de Hezbolá a AP. "No estamos obligados a cumplir lo que acuerden", agregó.
comentar