Trece países analizan fijar límites de acceso y avanzar en controles de edad, mientras crecen las iniciativas para restringir su uso entre adolescentes.
El presidente francés Emmanuel Macron encabezó una reunión con líderes de 12 países europeos para avanzar en una regulación conjunta del uso de redes sociales entre adolescentes. El encuentro, que también contó con la participación de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, puso el foco en la protección de menores y en la posibilidad de establecer una edad mínima de acceso junto a mecanismos de verificación más estrictos.
La iniciativa busca coordinar políticas a nivel continental frente al impacto de las plataformas en la salud y el desarrollo de los jóvenes. Según planteó Macron, el objetivo es reforzar tanto la seguridad digital de niños y adolescentes como las obligaciones de las grandes as tecnológicas, en un contexto en el que varios países ya avanzan con regulaciones propias, informaron agencias internacionales citando fuentes oficiales.
El debate se dio en el marco de la “iniciativa sobre la democracia en la era de las redes sociales” y reunió a representantes de países como Alemania, España, Italia, Países Bajos y Portugal, entre otros. Durante la jornada, se analizaron los desafíos técnicos para implementar controles de edad y las distintas realidades nacionales, con el fin de construir una estrategia común en toda la Unión Europea.
En ese sentido, algunas de las propuestas toman como referencia el modelo de Australia, donde desde diciembre rige una prohibición para menores de 16 años. La normativa obliga a las plataformas a eliminar cuentas de usuarios en ese rango etario y a impedir nuevos registros, bajo amenaza de sanciones económicas, una línea que varios gobiernos europeos observan con atención.
Mientras tanto, en Europa los proyectos avanzan a ritmos distintos. Francia ya aprobó en el Parlamento una iniciativa para restringir el acceso a menores de 15 años, aunque resta unificar criterios legislativos, mientras que en España y Portugal también se discuten medidas similares con distintos alcances y grados de control parental.
En paralelo, Macron propuso implementar en Francia una jornada escolar mensual sin conexión, con el objetivo de fomentar actividades como la lectura, el deporte y la interacción social. Durante un encuentro con estudiantes, el mandatario advirtió que el uso excesivo de redes sociales representa “tiempo robado al desarrollo personal” y planteó la necesidad de recuperar espacios de la vida cotidiana fuera de las pantallas.
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