
Tras una llamada con Xi Jinping, Donald Trump aseguró que la relación entre Estados Unidos y China es “extremadamente buena” y destacó avances en comercio y agenda internacional.
Tras una conversación telefónica con su par chino Xi Jinping, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la relación bilateral entre ambos países es “extremadamente buena”. El contacto entre los mandatarios de las dos principales economías del mundo abordó una amplia agenda de temas estratégicos internacionales.
“La relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente buena, y los dos estamos conscientes de lo importante que es que se mantenga así”, escribió Trump en su red social Truth Social tras la llamada.
Según detalló el mandatario estadounidense, la comunicación fue “larga y exhaustiva” y permitió tratar asuntos vinculados al comercio internacional, Taiwán, la guerra entre Rusia y Ucrania, la situación en Irán y cuestiones militares. Trump también confirmó que prevé realizar una visita oficial a China en abril próximo.
En el plano económico, Trump señaló que se discutieron posibles compras chinas de petróleo y gas estadounidense, así como la adquisición de productos agrícolas adicionales. En ese sentido, indicó que China evalúa aumentar la cuota de importación de soja a 20 millones de toneladas para la temporada actual y a 25 millones para la próxima, además de analizar entregas de motores de avión.
Desde Beijing, medios estatales chinos informaron que Xi Jinping remarcó la importancia de resolver las diferencias bilaterales a partir del “respeto mutuo”. Según consignó la cadena CCTV, el presidente chino sostuvo que “abordando las diferencias una a una y fomentando continuamente la confianza mutua” ambos países pueden construir una relación estable.
Xi también llamó a avanzar hacia una convivencia basada en el respeto, la coexistencia pacífica y la cooperación beneficiosa, y propuso que 2026 sea un año clave para fortalecer ese camino entre China y Estados Unidos. No obstante, advirtió a Trump que actúe “con cautela” en relación con la venta de armas a Taiwán, uno de los puntos sensibles del vínculo bilateral.