En ese sentido, insistió en la necesidad de una “paz justa y duradera” que no pueda ser vulnerada por una nueva decisión del presidente ruso, Vladímir Putin. “Necesitamos garantías de seguridad sólidas para descartar incluso la posibilidad física de un nuevo ataque”, enfatizó.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión militar. Durante una visita oficial a Polonia, Zelenski reconoció que la situación en el campo de batalla es cada vez más compleja. En particular, mencionó un reciente recorrido por Kupiansk, un punto estratégico en la región de Járkov, donde la línea del frente se encuentra muy próxima a la ciudad. A pesar de las dificultades, aseguró que las fuerzas ucranianas mantienen el control del lugar.
Las afirmaciones contrastan con la versión del Kremlin. El viernes, el presidente ruso aseguró que Kupiansk quedó bajo control de sus tropas “hace varias semanas” y sostuvo que unos 3.500 soldados ucranianos estaban rodeados en las inmediaciones. Kiev negó esos datos y reiteró que la ciudad sigue bajo dominio ucraniano.
Dificultades en la logística
Zelenski también reconoció problemas en la disponibilidad de ciertos tipos de municiones y misiles de defensa antiaérea, además de demoras en las entregas. No obstante, aclaró que no se trata de acusaciones contra los países aliados, sino de dificultades derivadas de múltiples factores logísticos y políticos.
En paralelo, el mandatario informó que Estados Unidos impulsó contactos para facilitar negociaciones directas entre Ucrania y Rusia, aunque aclaró que, por ahora, no hay avances concretos que permitan hablar de un acuerdo real.
En otro tramo de sus declaraciones, Zelenski rechazó de manera tajante cualquier intento de injerencia rusa en el proceso electoral ucraniano. “No le corresponde a Putin decidir cuándo ni en qué formato se celebrarán elecciones en Ucrania”, afirmó, al subrayar que esa decisión compete exclusivamente a los ciudadanos del país.
El presidente explicó que la realización de elecciones depende de dos factores centrales: la seguridad y el marco legal vigente. Señaló que es prioritario garantizar condiciones seguras, especialmente para que el personal militar pueda ejercer su derecho al voto. También destacó la posibilidad del voto en el exterior, aunque descartó comicios en territorios ocupados por Rusia.
Las declaraciones de Zelenski respondieron a dichos previos de Putin, quien aseguró estar dispuesto a garantizar la seguridad en caso de elecciones presidenciales en Ucrania, aunque descartó un cese total de las hostilidades. Para Kiev, esa postura confirma que, sin garantías reales, cualquier promesa de paz seguirá siendo, por ahora, solo palabras.