El único detenido por el crimen de la joven accedió, según su abogado, a una extracción de sangre para que lo investiguen e intentar demostrar su inocencia.

El abogado de Marcos Esteban Bazán, el único detenido por el crimen de Anahí Benítez, la chica de 16 años hallada asesinada el viernes en la reserva natural Santa Catalina del partido bonaerense de Lomas de Zamora, aseguró que su cliente accedió de manera voluntaria a que le extraigan sangre para estudios de ADN y entregó la clave de su celular para demostrar a los investigadores su inocencia.

“Creo y estoy convencido de la inocencia de mi asistido, por eso estamos esperando que se produzca la prueba que va a acreditar lo que mi cliente dijo, que no participó del hecho y no conoce a la víctima”, dijo a la prensa el abogado Lucio de la Rosa, defensor del imputado, en la puerta de los tribunales de Lomas de Zamora.

El letrado sugirió que, de acuerdo con los datos que constan en el informe de autopsia, la chica pudo haber sido enterrada con vida. No obstante, fuentes de la investigación precisaron que Télam que en realidad el cadáver tenía restos de tierra en la lengua porque había sido sepultada muerta pero con la boca abierta.

Además, los médicos forenses dejaron en claro que no había tierra en la tráquea, esófago y los pulmones de la víctima, por lo que ya no respiraba cuando fue enterrada, y que cabellos hallados en la cavidad bucal serían la evidencia de una maniobra de sofocación que provocó la muerte de la víctima.

Por otra parte, el abogado anunció que este jueves prestará declaración testimonial Florencia, la novia de Bazán, quien según declaró éste ante la Justicia conocía a la víctima, ya que le había dado clases particulares a una compañera de ella.

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En su indagatoria de ayer, Bazán también admitió que conocía al otro imputado que tiene la causa, aunque fue liberado por falta de pruebas, el docente Francisco Leonardo Agostino (40), ya que en 2009 le había dictado tres clases particulares de matemáticas, reveló una fuente judicial.

Estos dos datos fueron tenidos en cuenta por los pesquisas para elaborar las conexiones que pudieron haber tenido los dos imputados, ya que en principio fueron investigados en dos hipótesis diferentes.

En tanto, la defensa de Bazán pidió a la fiscalía que remita un oficio a la empresa que opera la línea ferroviaria General Roca para que ésta ponga a disposición una lista de empleados que trabajaban en la estación Santa Catalina, lindera a la casilla del acusado, y así sean citados a declarar sobre lo que pudieron haber visto en el lugar.