Sigue el debate contra el efectivo de la ex Policía Metropolitana, acusado de haber baleado y dejado a Lucas Cabello cuadripléjico, en un hecho ocurrido en La Boca, en 2015, y que se encuadra en una práctica de gatillo fácil

"Ojo, cuidado con lo que vas a hacer" o "Negrito de mierda, metete para adentro", algunas las frases que el policía Ricardo Ayala le dijo a Lucas Cabello antes de balearlo en el conventillo del barrio de La Boca y provocarle secuelas físicas irreversible, tal como se pudo observar en la segunda audiencia del juicio que se está desarrollando ante el Tribunal Oral Criminal Nro. 1, donde se escuchó el testimonio de la víctima, que fuera filmado en su declaración que ofreció una vez que estuvo en condiciones físicas, casi tres años más tarde de ocurrido este episodio de gatillo fácil.

Mañana continuará el debate, al que han sido citados más testigos para esta tercera jornada, a la que, nuevamente, asistirá Lucas Nahuel Cabello, acompañado por su madre Carolina Vila, además de otros familiares de víctimas de hechos de violencia institucional y organizaciones sociales, que vienen respaldando esta demanda de justicia en este demorada proceso contra el ex agente de la entonces Policía Metropolitana.

Tras el inicio del juicio, en la que se produjeron algunas declaraciones, la segunda audiencia se remitió a mirar en una pantalla el crudo testimonio de Cabello, el joven que quedó cuadripléjico tras sufrir el ataque a balazos en el pasillo de la vivienda colectiva de la calle Martín Rodríguez al 500 de La Boca en aquel mediodía del 9 de noviembre de 2015. De esta manera, se incorporó al debate esa declaración que brindó recién el 8 de octubre de 2018, cuando Ayala gozaba de su libertad, tras haber sido excarcelado y hasta reivindicado en su accionar por los funcionarios del gobierno porteño que siempre relativizaron este hecho. Según el Colectivo de Medios Populares, el imputado continúa en servicio efectivo en la Policía de la Ciudad.

"Me parece que por una discusión verbal no amerita que me disparen en la cara, porque somos todas personas iguales", sostuvo Lucas Cabello, quien recordó lo sucedido en momentos en que salió a comprar unos sandwichs a una panadería de la cuadra y mantuvo el entredicho con el efectivo policial, quien estaba de consigna en el lugar, ante un conflicto entre dos vecinas.

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Todo se inició cuando "me miró mal, de arriba abajo" y al regresar, el uniformado siguió con su actitud desafiante, con su mano colocada como para desenfundar su arma reglamentaria. Entonces, la víctima reprodujo uno de los diálogos: Ojo, cuidado con lo que vas a hacer (Ayala). ¿Ojo con lo que vas a hacer qué?, respondió. Entonces, el metropolicía expresó: A mí me dijeron que vos sos conflictivo, a lo que contestó: ¿Vos cómo me conoces a mí?. En otro tramo del relato, el joven recordó que le dijo "Negrito de mierda metete para adentro" y entonces, le retrucó: Vos no sos policía. "Sí, yo soy policía y peor, puedo hacer lo que quiero", le replicó subiendo el tono de voz y la víctima argumentó: "Si vos fueras policía estarías en la puerta de un banco atrapando a los chorros y no acá en una consigna entre dos mujeres".

De inmediato, Cabello caminó hacia su casa, escuchó que a sus espaldas, Ayala lo seguía y allí se dio el primer disparo, que recibió en la mandíbula y ya en el piso, mientras "yo escuchaba y sentía todo", su pareja salió a asistirlo, le gritó: "Hijo de puta, ¿Por qué lo hiciste?" a un Ayala, que se acercó e intentó rematarlo con dos tiros más. Herido de gravedad, el joven fue trasladado de urgencia al hospital Cosme Argerich, ubicado a unas pocas cuadras y en ese contexto, afirmó en su declaración filmada que "me subieron a un auto, no sé cómo. Yendo al hospital sentía la brisa en la cara. Quería decirle a mi pareja que la cuide a mi hija y le diga que siempre la quise. Pero no podía hablar, no me salía la voz. Yo sentía que me moría en ese instante y lo único en lo que pensaba era en mi hija, que con solo dos años iba a perder a su padre. Solo escuchaba que pedían un camillero: "Por favor, rápido, se muere, se está desangrando".

"La vida me cambió completamente. Estoy yendo a rehabilitación pero nadie me garantiza que yo pueda volver a caminar. Lo hago con esfuerzo pero hasta el día de hoy no pude levantar a mi hija en brazos. Eso es lo que yo más quiero. La puedo ver, jugar con ella, pero yo quiero levantarla, llevarla a la plaza, tenerla en mis brazos. La vida me cambió, pasé por muchas operaciones, tuve traqueotomía, un montón de cosas. Y hoy estoy acá pidiendo justicia, porque somos todos iguales y por una discusión verbal no amerita que te peguen un tiro en la cara", concluyó Cabello.

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