Diego Nicolás Blanco está prófugo desde el 30 de junio y es investigado por el secuestro y asesinato de Gastón Montenegro.
El Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció una recompensa de $10 millones para quienes aporten información que permita detener a Diego Nicolás Blanco, alias “Nico” o “Pipo”, un hombre que permanece prófugo y es investigado por delitos vinculados al narcotráfico, el secuestro y el homicidio de un joven en la provincia de Santa Fe.
La medida fue establecida mediante la Resolución 762/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. El pago estará destinado a quienes, sin haber participado de los hechos investigados, aporten datos concretos que resulten útiles para localizar y concretar la captura del sospechoso.
Blanco nació el 14 de junio de 1999, es de nacionalidad argentina, tiene contextura mediana a gruesa, tez blanca, cabello corto y oscuro y utiliza lentes. Su último domicilio registrado se encuentra en calle Presidente Perón 316, de Capitán Bermúdez, localidad santafesina ubicada en el cordón industrial de la provincia.
El prófugo tiene una orden de captura vigente desde el 30 de junio de 2026 y es buscado en el marco de una investigación llevada adelante por la Unidad Fiscal Rosario, con intervención del Juzgado Federal de Garantías de Rosario, a cargo de Eduardo Rodrigues Da Cruz.
Según consta en la resolución oficial, Blanco está imputado por narcotráfico y tráfico de estupefacientes agravado, además de otros delitos contra la libertad de las personas y un homicidio. La investigación federal también contempla posibles vínculos con una estructura dedicada a la comercialización de drogas en el sur de Santa Fe.
La causa está relacionada con la captación violenta de Gastón Montenegro, un joven de 25 años que desapareció luego de ser obligado a subir a un vehículo en Capitán Bermúdez y cuyo cuerpo fue encontrado días después en una zona rural cercana a Serodino.
La investigación sostiene que el ataque contra Montenegro ocurrió durante la mañana del 27 de junio, cuando caminaba junto a un amigo por Capitán Bermúdez. En ese momento, un Volkswagen Gol Trend gris les habría cortado el paso y dos hombres armados descendieron del vehículo para obligar al joven a subir.
Mientras se llevaban a Montenegro, los agresores habrían amenazado a su acompañante para impedir cualquier intento de intervención. Desde ese momento, el joven permaneció desaparecido durante varios días, hasta que finalmente fue localizado sin vida en un campo situado en las inmediaciones de Serodino.
El cuerpo de Montenegro fue encontrado semienterrado el 4 de julio, a la vera de la ruta 10, entre las localidades de Serodino y Andino. De acuerdo con los elementos incorporados a la investigación fiscal, la víctima presentaba dos disparos en el cráneo, lo que confirmó la gravedad del desenlace que tuvo el secuestro.
A partir de la denuncia de la familia y de las primeras medidas judiciales, la investigación avanzó tanto en el fuero provincial como en el federal. En ese marco se realizaron allanamientos en Rosario, Funes, Fray Luis Beltrán y Capitán Bermúdez, mientras los investigadores analizaban posibles conexiones entre el crimen y la comercialización minorista de estupefacientes.
Uno de los sospechosos identificados durante la investigación fue Juan Manuel Vega, quien quedó detenido con prisión preventiva. El otro acusado por la captación violenta de Montenegro es el propio Blanco, quien también aparece mencionado en el expediente bajo el alias “Nico Paschetto”.
La principal hipótesis de los investigadores apunta a que el crimen habría surgido a partir de una disputa previa entre Blanco y Montenegro. Según la acusación, el prófugo responsabilizaba al joven por una balacera ocurrida semanas antes y habría comenzado a buscar información sobre su paradero antes del secuestro.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, ese conflicto habría derivado en la búsqueda, secuestro y posterior ejecución de Montenegro. Blanco permanece prófugo desde fines de junio y ahora las autoridades buscan obtener información que permita ubicarlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
Quienes tengan información que pueda contribuir a localizar al sospechoso pueden comunicarse con el Programa Nacional de Recompensas a través de la línea gratuita 134. Las autoridades remarcaron que la identidad de las personas que aporten datos será resguardada y que la recompensa estará sujeta a la utilidad de la información suministrada.
El pago de los $10 millones dependerá del mérito de los datos aportados y de la evaluación de la autoridad judicial o fiscal que interviene en la causa. Además, el Ministerio de Seguridad ordenó difundir la búsqueda en medios de circulación nacional y entre las distintas fuerzas policiales y de seguridad federales.
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