Tres delincuentes ingresaron a robar a un depósito de perfumes de Quilmes, donde redujeron a sietes empleados y, luego, comenzaron a cargar las cajas en una camioneta hasta que un vecino observó la secuencia y llamó al 911, lo que posibilitó que fueran detenidos in fraganti por efectivos policiales.
El hecho ocurrió en un depósito de artículos de perfumería ubicado en la avenida Urquiza y San Juan.
Cerca de las 9 de la mañana, los asaltantes llegaron a bordo de una Citroën Berlingo blanca y estacionaron en la puerta del galpón. Mientras uno se quedó en la puerta haciendo las veces de “campana”, los otros dos ingresaron y a punta de pistolas de grueso calibre redujeron a 7 empleados, los ataron con precintos y los encerraron en un cuarto.
Luego, la banda comenzó a cargar las cajas de perfumes en el vehículo, movimientos que levantaron la sospecha de un vecino que llamó a la policía.
En pocos minutos se desplegó un importante operativo con al menos cuatro móviles del Comando de Patrullas Quilmes Este, fuerza a cargo del comisario Francisco Centurión. Al llegar los efectivos al lugar dieron la voz de alto a uno de los sujetos que cargaba las cajas en la Berlingo y éste intentó escapar a la carrera, pero fue reducido a los pocos metros.
Bernal: mató, fue detenido y se escapó de la comisaría
Controlada la situación afuera, los uniformados ingresaron al depósito y sorprendieron a los cómplices, que empuñaban pistolas calibre 380 y 9 milímetros. Estos, al verse acorralados, arrojaron las armas de fuego y se entregaron.
Finalmente, los empleados encerrados en uno de los cuartos fueron rescatados y se confirmó que ninguno de ellos sufrió heridas. En tanto que los delincuentes -oriundos de Sarandí, Bernal y Florencio Varela- fueron esposados y trasladados a la Comisaría 3ra. de Quilmes, imputados por “robo calificado, tenencia ilegal de arma de guerra en poblado” en una causa que recayó en la UFI Nº 1 de Quilmes, a cargo del fiscal Ariel Rivas.