Manuel Adorni presentará su renuncia como director de YPF luego de abandonar la Jefatura de Gabinete y dejará de ocupar cargos dentro del Estado.
Manuel Adorni decidió dar por terminada su participación dentro del Estado y, tras su salida de la Jefatura de Gabinete, también dejará su lugar como director de YPF en representación del Gobierno nacional. La renuncia al directorio de la petrolera estatal será el último paso de una salida que pone fin a su vínculo formal con la administración de Javier Milei.
Según fuentes oficiales, el ex funcionario comunicó que no continuará ocupando ningún cargo público luego de su alejamiento de la Casa Rosada. “Quedó en la carta explícito. No quiere tener ningún puesto ni cargo ni nada del Estado”, señalaron desde su entorno al explicar los motivos de la decisión.
Adorni había llegado al directorio de YPF luego de asumir como jefe de Gabinete. Su designación fue como director titular Clase A, en representación del Estado nacional, un lugar de relevancia dentro de la estructura de la compañía porque está asociado a la llamada “acción de oro”, que otorga al Estado facultades especiales en determinadas decisiones estratégicas.
El cargo, al igual que ocurrió anteriormente con otros jefes de Gabinete como Nicolás Posse y Guillermo Francos, era desempeñado bajo la modalidad ad honorem, por lo que Adorni no percibía un sueldo mientras integraba formalmente el directorio.
Sin embargo, tras su salida del Gobierno, la situación podía modificarse y abrir la posibilidad de que comenzara a cobrar los honorarios correspondientes al puesto. Según documentación presentada por el Directorio de YPF ante la Asamblea de Accionistas, los integrantes de ese cuerpo pueden recibir remuneraciones que alcanzan cifras millonarias, con montos estimados de entre 80 y más de 100 millones de pesos mensuales.
Ese punto fue uno de los ejes de las críticas opositoras luego de conocerse la renuncia de Adorni al Gabinete. Dirigentes de distintos espacios reclamaron que el ex funcionario también abandonara su lugar en la petrolera al considerar que, tras dejar la gestión política, ya no correspondía que continuara como representante del Estado.
Además, remarcaron que la situación se daba en medio de cuestionamientos judiciales que involucran al ex funcionario por presunto enriquecimiento ilícito, y plantearon que su permanencia en un cargo estratégico de YPF generaba un problema político para el oficialismo.
Uno de los dirigentes que se expresó en esa línea fue el diputado nacional Esteban Paulón, quien cuestionó la posibilidad de que Adorni continuara en el directorio mientras era investigado.
“Funcionario que está investigado por presunto enriquecimiento ilícito, dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública que se quede en una silla de YPF ganando millones de pesos por mes es un insulto a la ciudadanía argentina”, sostuvo.
El legislador también apuntó contra el discurso del Gobierno y afirmó que mantenerlo en un puesto de esa importancia hubiera significado una contradicción con la bandera libertaria de combatir los privilegios de la política tradicional.
“Sería otro mensaje de este Gobierno de que reproduce lo peor de la casta, que a uno de los propios se lo protege y no se lo deja bajo la lluvia”, afirmó.
La salida de Adorni de YPF buscará cerrar una etapa marcada por su fuerte exposición pública como vocero presidencial y luego como jefe de Gabinete, pero también por las tensiones políticas que acompañaron su paso por el Gobierno. Ahora, el Ejecutivo deberá definir quién ocupará ese lugar dentro del directorio de la petrolera estatal.
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