El Gobierno confirmó la firma del acuerdo comercial con Estados Unidos, que incluye apertura de mercados, reducción de barreras, compromisos laborales y comercio digital.
El Gobierno anunció este miércoles la firma del acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos, un entendimiento en el que ambas administraciones venían trabajando desde hace meses y que apunta a profundizar la apertura económica y el alineamiento bilateral.
La confirmación llegó a través de un posteo del canciller Pablo Quirno en la red social X, desde Washington, donde participó de la rúbrica del convenio. “Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo de los Estados Unidos por construir juntos este gran acuerdo. La Argentina será próspera”, escribió el jefe de la diplomacia.
El anuncio fue celebrado por el presidente Javier Milei y por el ministro de Economía, Luis Caputo, quienes destacaron el entendimiento como un paso clave en la estrategia de inserción internacional del Gobierno y en la búsqueda de mayor previsibilidad para atraer inversiones.
Según lo informado oficialmente, el acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos incluye 11 ejes centrales y abarca desde la reducción de aranceles hasta compromisos en materia laboral, ambiental y de comercio digital. Ambos países habían anticipado en noviembre la intención de avanzar en un esquema orientado a la eliminación de barreras no arancelarias y a la armonización de normas.
En materia de aranceles, el entendimiento prevé la apertura recíproca de mercados para productos considerados estratégicos. La Argentina otorgará acceso preferencial a exportaciones estadounidenses de bienes como medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos y una amplia gama de productos agrícolas. A su vez, Estados Unidos eliminará aranceles sobre ciertos recursos naturales y productos no patentados para uso farmacéutico, además de mejorar el acceso bilateral al mercado de carne vacuna.
Otro punto relevante es la eliminación de barreras no arancelarias. El Gobierno argentino se comprometió a desmantelar restricciones como las licencias de importación, a no exigir formalidades consulares para exportaciones estadounidenses y a eliminar de manera gradual el impuesto estadístico aplicado a productos provenientes de ese país.
En cuanto a normas técnicas y evaluación de la conformidad, la Argentina aceptará el ingreso de productos estadounidenses que cumplan con regulaciones y certificaciones de Estados Unidos o estándares internacionales, sin requerimientos adicionales. También reconocerá normas de seguridad y emisiones para vehículos, así como certificaciones de la FDA para dispositivos médicos y productos farmacéuticos.
El acuerdo incluye compromisos en propiedad intelectual, con el refuerzo de la lucha contra la falsificación y la piratería, incluso en el entorno digital, y la intención de avanzar en la armonización del régimen argentino con estándares internacionales.
En el capítulo agrícola, la Argentina abrirá su mercado al ganado bovino vivo estadounidense y permitirá el ingreso de aves de corral en el plazo de un año. También se simplificarán procesos de registro para productos cárnicos y porcinos y se eliminarán exigencias para la importación de lácteos de origen estadounidense.
El entendimiento contempla además compromisos en materia laboral, con la reafirmación de derechos reconocidos internacionalmente y la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso, así como medidas ambientales orientadas a combatir la tala ilegal y cumplir con obligaciones asumidas en el marco de la OMC.
Donald Trump dijo que Javier Milei estaba perdiendo antes de las legislativas de octubre y que su respaldo fue decisivo para el resultado nacional de La Libertad Avanza.
En el plano estratégico, ambos países acordaron una mayor alineación en seguridad económica, cooperación frente a prácticas no mercantiles de terceros países y coordinación en controles de exportaciones, inversiones y evasión arancelaria. También se establecieron lineamientos para facilitar inversiones en minerales críticos y estabilizar el comercio global de soja.
Finalmente, el acuerdo aborda el rol de las empresas estatales y las subvenciones, y fija compromisos en comercio digital, incluyendo el reconocimiento de Estados Unidos como jurisdicción adecuada para la transferencia de datos y la validez de firmas electrónicas conforme a la legislación estadounidense.
Con la firma de este acuerdo, el Gobierno busca consolidar su relación con Washington y presentar el entendimiento como una señal política y económica de apertura, en línea con el rumbo que impulsa la administración de Javier Milei.
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