Se trata de Alí Asghar Hejazi, que está acusado por su supuesta participación en el ataque terrorista de 1994. Habría sido la mano derecho del líder supremo Alí Jamenei. El magistrado solicitó a Interpol activar una alerta roja.
El juez federal Daniel Rafecas ordenó este lunes la captura internacional del dirigente iraní de alto rango Alí Asghar Hejazi por su supuesta participación en el atentado terrorista a la AMIA en julio de 1994, con el objetivo de someterlo a declaración indagatoria.
Para eso, el magistrado pidió a Interpol activar una alerta roja, en el marco de la investigación que lleva adelante el fiscal Sebastián Basso, y envió también un pedido de colaboración a Irán para que colabore con su arresto.
Hejazi fue el último acusado en la causa judicial y habría sido mano derecha del líder supremo Alí Jamenei, asesinado en febrero pasado durante el ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel en el inicio del conflicto de Medio Oriente.
Según la investigación judicial argentina, este dirigente presidía el denominado Comité Vijeh, organismo estatal que hace más de 30 años habría recogido información y realizado la tarea de inteligencia previa para luego elevar la propuesta de destruir la sede de la AMIA en la calle Pasteur.
En las últimas horas, Rafeca también rechazó el pedido del fiscal para procesar a los diez iraníes y libaneses que fueron imputados anteriormente, debido a que espera un pronunciamiento de la Cámara Federal de Casación Penal sobre la constitucionalidad de la Ley de Juicio en Ausencia, con la que se pretende juzgar a los acusados.
Entre los diez acusados se encuentran Ahmad Vahidi, nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, además de Alí Fallahijan, Alí Akbar Velayati, Mohsen Rezai, Hadi Soleimanpur, Mohsen Rabbani, Ahmad Reza Asghari y Salman Raouf Salman. La mayoría de ellos tiene pedido de detención y acusaciones para ser juzgados en ausencia.
La semana pasada, Rafecas había ordenado que se hiciera pública toda la información reservada y confidencial de inteligencia de la causa por el atentado a la AMIA y le solicitó a la Secretaria de Inteligencia de Estado (SIDE) y a la jefatura de Gabinete una serie de medidas para avanzar en ese sentido.
Los acusados serán juzgados por los delitos de homicidio calificado por odio racial o religioso de las 85 víctimas fatales del atentado. Además, están señalados de cometer el ataque para causar un peligro común en concurso ideal con las lesiones sufridas por al menos 151 personas.
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