El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, se presentará el próximo miércoles en el Senado para brindar un nuevo informe de gestión, en el marco de una sesión informativa de la que no participará el vicepresidente Amado Boudou. Está previsto que los jefes de bloque de la Cámara de Senadores se reúnan antes del miércoles para acordar los detalles de la visita del titular de ministros.
Boudou no estará presente en la sesión informativa, ya que viajará a Colombia para la ceremonia de asunción del reelecto presidente Juan Manuel Santos, en representación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La salida del vicepresidente servirá para descomprimir la tensión con los bloques de la oposición en el recinto del Senado, a raíz de los cuestionamientos que mantienen contra el titular del Senado a partir de su procesamiento en la causa Ciccone por negociaciones incompatibles y cohecho.
No obstante, se espera polémica por la situación de la disputa con los fondos buitre, ya que la oposición exige la presencia del ministro de Economía, Axel Kicillof.
Capitanich había postergado el informe que tenía previsto ofrecer el miércoles pasado en el Senado, ya se trataba de una jornada clave en el marco de la disputa con los fondos buitre en Nueva York y coincidía con la fecha límite para entrar en default técnico.
El jefe de Gabinete brindará su informe mensual de gestión ante el Senado, en cumplimiento del artículo 101 de la Constitución que obliga al jefe de Gabinete a informar al Congreso sobre la marcha de la gestión una vez por mes, alternadamente entre cada Cámara.
Por otra parte, el diputado provincial Fernando "Chino" Navarro aseguró ayer que la causa en la que fue procesado el vicepresidente, Amado Boudou, "es mediática", al tiempo que aclaró que no le recomendó tomarse licencia, sino que al ser consultado contó que haría él en su lugar.
"Dije lo que yo haría, yo no le recomiendo nada a nadie, no tengo autoridad para recomendarle a Amado ni a otra persona lo que tiene que hacer", sostuvo el referente del Movimiento Evita en referencia a las declaraciones que había hecho esta semana: "Si yo fuera él, pediría licencia. Es lo más razonable. Primero, porque tengo que avocarme a una causa, que no es fácil. Segundo, porque descomprimiría la situación política y liberaría a la Presidenta (Cristina Kirchner)".
Aquella frase no cayó nada bien dentro del kirchnerismo y le valió críticas de algunos dirigentes del oficialismo, como el diputado nacional Edgardo Depetri, quien aseguró que las declaraciones del bonaerense "son funcionales a los sectores que atacan al Gobierno, a la Sociedad Rural, a la UIA, a Magnetto y a los fondos buitre".
Sin embargo, Navarro justificó sus dichos con un antecedente personal: "En 1996, varios concejales fuimos procesados por un tema vinculado con el Concejo Deliberante de Lomas de Zamora. Hablé con (el por entonces intendente) Juan Bruno Tavano y le expliqué que pedía licencia para no comprometerlo".
Asimismo, el diputado bonaerense afirmó que le contó su parecer a Boudou: "Le dije que creía que (el procesamiento en la causa Ciccone) no era lo mejor que le podía pasar a este proceso político. Y Amado me dijo no comparto, pero sé que lo decís honestamente "."Respeto lo que él haga y soy solidario con su situación porque creo que éste es un tema esencialmente político", recalcó.
comentar