Un grupo de 24 diputados de Unión por la Patria presentó un proyecto para ratificar la neutralidad nacional en medio del conflicto en Medio Oriente.
El diputado nacional de Unión por la Patria, Juan Marino, junto a otros 23 legisladores de su mismo bloque, presentó este lunes un proyecto de resolución para declarar que la República Argentina debe mantenerse neutral frente a la guerra de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán.
Esta propuesta se complementa con una iniciativa que ya había presentado días atrás Eduardo Valdés, también diputado de la bancada opositora. En ese texto, se pide formalmente que el gobierno de Javier Milei deje a la Argentina al margen de cualquier conflicto bélico en el exterior y que, además, se abstenga de realizar movimientos de tropas o asumir compromisos militares sin autorización del Congreso.
Todo esto ocurre en un momento de máxima tensión diplomática entre nuestro país e Irán, provocada por el marcado alineamiento del Gobierno nacional con Estados Unidos e Israel en el actual conflicto de Medio Oriente.
Bajo este panorama, la gestión argentina decidió declarar a la Guardia Revolucionaria Iraní como una organización terrorista. Poco después, se declaró como “persona no grata” al encargado de negocios de la embajada de Irán en Buenos Aires, a quien se le dio un límite de 48 horas para irse del país.
Por el lado de Irán, la respuesta fue tajante. El gobierno de ese país condenó con fuerza lo que llamó “la acción ilegal e injustificada del gobierno argentino” y aseguró que poner a la Guardia Revolucionaria en la lista de terroristas es “una ofensa imperdonable al pueblo iraní”.
Incluso, desde Irán fueron más allá y señalaron que tanto el presidente como el canciller de Argentina “se han colocado como cómplices de los crímenes cometidos y del lado equivocado de la historia”.
El proyecto que impulsa Marino deja en claro que Argentina no es una parte beligerante en esta guerra. Según el texto, la iniciativa “reafirma la vocación histórica de paz del país conforme a la Constitución Nacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
En esa misma línea, el documento ratifica que “América Latina y el Caribe constituyen una zona de paz, de acuerdo con la Proclama de la CELAC de 2014 y la Resolución 41/11 de la Asamblea General de la ONU”.
Uno de los puntos más fuertes de la resolución es que desautoriza todos los gestos y declaraciones del Poder Ejecutivo que pusieron a la Argentina como aliada de Estados Unidos e Israel. El argumento es que estos movimientos se hicieron sin el permiso del Congreso, lo que implica una violación al artículo 75, inciso 25 de la Constitución Nacional, que aclara que es el Poder Legislativo quien tiene las facultades sobre temas de paz y guerra.
Dentro de esos actos que el proyecto busca invalidar, Marino menciona los comunicados oficiales de Cancillería y de Presidencia del 28 de febrero, los discursos de Javier Milei en la Universidad Yeshiva del 9 de marzo y los dichos del canciller Pablo Quirno y del secretario Javier Lanari sobre enviar ayuda militar a Estados Unidos.
Además, el proyecto le ordena al Poder Ejecutivo que se detenga y se “abstenga de cualquier forma de colaboración militar, logística o de inteligencia en el conflicto”. También le exige que, en un máximo de diez días hábiles, envíe al Congreso las copias de los acuerdos firmados en la Conferencia Anticárteles de las Américas y los detalles de la proclamación del Escudo de las Américas.
Para cerrar, la propuesta establece que esta resolución sea informada a la ONU, la OEA, la CELAC y a los gobiernos de Estados Unidos, Israel e Irán, mientras que invita al Senado de la Nación a que tome una postura en el mismo sentido.
Acompañan el proyecto con su firma los diputados Juan Marino, Hugo Yasky, Hugo Moyano, Sabrina Selva, Santiago Cafiero, Martín Aveiro, María Graciela Parola, Hilda Aguirre, Victoria Tolosa Paz, Kelly Olmos, Lorena Pokoik, Ernesto Alí, Pablo Todero, Marcelo Mango, Adriana Serquis, Jorge Neri Araujo Hernández, Cristian Andino, Gabriela Pedrali, Aldo Leiva, Itai Hagman, Roxana Monzón, Nicolás Trotta, Ana María Ianni y Varinia Marín.
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