Desde que el Gobierno eliminó los valores de referencia, se disparó el ingreso de mercadería en la Aduana con precios insólitos, lo que impacta en el plano fiscal, ya que afecta el pago del IVA, el impuesto a las Ganancias y los derechos de importación.
Casi la mitad de las importaciones de la cadena textil se realizaron bajo maniobras de subfacturación y un 76% de los kilos que ingresaron al país por la Aduana se declararon con costos que no tienen sentido. El caso más llamativo es el de las remeras que se registran a 14 pesos, cuando hace apenas dos años se valuaban 21 veces por encima de ese precio.
Esta anomalía se viene registrando desde que el Gobierno de Javier Milei tomó la decisión de eliminar los valores criterio, que funcionaban como un umbral mínimo de precio para las importaciones. Esta situación también se verificó en la entrada masiva de teléfonos celulares a través de la Aduana de Ezeiza.
En lo que respecta puntualmente a los textiles, los industriales señalan que la subfacturación alcanzó al 76% de las importaciones una vez que se desmantelaron los controles aduaneros que estaban vigentes.
Fuentes ligadas a la fiscalización dejaron trascender que hay unas seis empresas que son las más activas en traer dispositivos electrónicos al país. Según estas mismas fuentes, lo hacen bajo la dirección de un "Fuenteovejuna del contrabando", a quien en el sector apodan como "el Rey de los teléfonos". Detrás de los celulares, los rubros que lideran estas maniobras son el tabaco, la cerveza y el calzado.
Antes de que se produjera el cambio de gestión, la Aduana había logrado incautar cientos de dispositivos de alta gama. Hubo casos importantes, como el secuestro de 116 iPhones en Iguazú y otros operativos donde se encontraron más de 20.000 unidades que se le atribuyen a esta organización de delincuentes. Eran productos que intentaban ingresar al país de forma ilegal para ser comercializados.
Sobre este tema, desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) revelaron que "uno de cada tres celulares que se activa en la Argentina ni se fabricó en el país ni fue importado legalmente". Se trata de una modalidad que no paró de crecer durante los últimos dos años.
Las cifras asustan: en promedio, entran al país más de 55.000 celulares de contrabando por semana. Según los números oficiales, de los 9,4 millones de teléfonos que se venden por año en el mercado local, más de 3 millones ingresaron de forma ilegal durante el 2025.
Si se mira el reporte textil, los datos son todavía más precisos y muestran el problema en cada eslabón. La subfacturación en materias primas es del 75%, en hilados llega al 81%, en tejidos planos oscila entre el 74% y el 93%, mientras que en tejidos de punto es del 51% y en confecciones y prendas terminadas ronda el 67%. En total, se calcula que hay unos 330 millones de kilos subfacturados en toda la cadena de valor.
El informe también pone ejemplos concretos de los precios que se declaran. Los abrigos de fibra sintética, que entre 2023 y 2024 se importaban a 11,84 dólares, ahora figuran a solo 2 dólares. Lo mismo pasa con prendas de algodón que bajaron de 21 dólares a 1 dólar en los registros, sin contar el caso de las remeras que se declaran directamente a centavos de dólar.
Estas diferencias son tan grandes que exceden cualquier lógica de facturación, especialmente cuando se ven casos como el de la remera a 14 pesos. La maniobra tiene un impacto directo en el plano fiscal, ya que afecta el pago del IVA, el impuesto a las Ganancias y los derechos de importación.
De hecho, los derechos de importación y la tasa estadística fueron el segundo ítem que más cayó en la recaudación de marzo, con una baja del 17,3% interanual, siendo superado únicamente por los derechos de exportación.
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