La medida fue oficializada por decreto y contempla maniobras tanto en nuestro territorio como en el Mar Argentino, con el objetivo de mejorar la preparación operativa y la coordinación entre ambas fuerzas.
El Gobierno nacional autorizó el ingreso de tropas de Estados Unidos al país para la realización de ejercicios militares conjuntos, en el marco de una estrategia orientada a fortalecer la cooperación en defensa y mejorar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas. La decisión fue formalizada mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y publicado este viernes en el Boletín Oficial.
La normativa contempla la ejecución de dos ejercicios principales. Por un lado, el operativo “Daga Atlántica”, que se desarrollará entre el 21 de abril y el 12 de junio, involucrará maniobras en ámbitos terrestres, aéreos, marítimos y fluviales. Por otro, el ejercicio naval “PASSEX”, previsto entre el 26 y el 30 de abril, tendrá lugar en la Zona Económica Exclusiva argentina con participación de unidades navales de ambos países.
Según se detalla en el decreto, este tipo de actividades apunta a consolidar la posición internacional de la Argentina en materia de seguridad y cooperación regional. En ese sentido, el texto subraya que los entrenamientos conjuntos contribuyen a proyectar al país como “un socio confiable”, además de avanzar en la estandarización de procedimientos y la integración de doctrinas militares.
Las maniobras previstas en el marco de “Daga Atlántica” se llevarán a cabo en distintos puntos estratégicos del país, entre ellos la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de Moreno. En esos escenarios, efectivos argentinos y estadounidenses trabajarán de manera coordinada en ejercicios que abarcan múltiples dimensiones operativas, con foco en la respuesta conjunta ante distintos tipos de situaciones.
En paralelo, el ejercicio “PASSEX” incluirá la participación de buques de gran porte de la Armada estadounidense, como el portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley, que operarán durante varios días en aguas bajo jurisdicción argentina. La presencia de estas unidades permitirá realizar maniobras específicas de adiestramiento naval junto a efectivos locales, en línea con acuerdos bilaterales previos.
La programación original de estos ejercicios había sido modificada debido al contexto internacional, especialmente por la escalada de tensiones en Medio Oriente, que obligó a reorganizar los recursos y los tiempos de ambas partes. Con el nuevo cronograma, los gobiernos buscan sostener el nivel de cooperación en defensa pese a un escenario global más complejo.
Cabe destacar que la iniciativa había sido enviada previamente al Congreso para su tratamiento, aunque no logró avanzar en la Cámara de Diputados. Ante esa situación, el Poder Ejecutivo resolvió avanzar mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), al considerar que la demora podía afectar el desarrollo de actividades clave para el entrenamiento militar.
Desde el Gobierno sostienen que la participación en este tipo de ejercicios resulta fundamental para acceder a experiencias y conocimientos en operaciones combinadas, especialmente teniendo en cuenta el nivel de despliegue de las fuerzas estadounidenses. En esa línea, remarcan que estos intercambios permiten elevar los estándares de preparación y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales contingencias.
En el plano político, la medida también se inscribe en una estrategia más amplia de alineamiento con Estados Unidos. Funcionarios destacaron que la relación bilateral incluye cooperación en sectores estratégicos como energía, minerales críticos e inversiones, en un contexto de creciente competencia global.
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