El canciller Pablo Quirno confirmó que Argentina se retiró del organismo internacional de salud. ¿Qué consecuencias tiene este retiro de la OMS?
El canciller Pablo Quirno confirmó la salida de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La noticia se dio a conocer a través de un comunicado en sus redes sociales, donde el funcionario explicó que el retiro se hace efectivo al cumplirse un año de la notificación formal que realizó el Gobierno: "Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país".
Al mismo tiempo, el titular de Cancillería recordó que el gobierno argentino comunicó esta decisión mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas el 17 de marzo de 2025: “De conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el retiro se produce un año después de realizada esa notificación”, agregó Quirno. Sobre el final, aclaró que el país seguirá promoviendo la cooperación internacional en salud mediante acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, con la intención de resguardar la soberanía y la capacidad de decisión en políticas sanitarias.
La determinación de abandonar el organismo internacional de salud se había informado en febrero del año pasado durante una conferencia de prensa de Manuel Adorni. En aquel entonces, el vocero precisó que el exministro Gerardo Werthein había recibido instrucciones directas de Javier Milei para llevar adelante la medida. En ese momento, Adorni aseguró que los motivos de esta postura respondían a “profundas diferencias sobre la gestión sanitaria durante la pandemia” de coronavirus.
Entre las implicancias de esta postura ideológica y lejos de cualquier basamento científico o estratégico en materia sanitaria, advirtieron que debilita la capacidad de respuesta del Estado ante brotes o epidemias, pone en riegos programas clave de prevención, como los de vacunación o salud sexual y reproductiva y profundiza desigualdades.
Todos los países del mundo, a excepción de Liechtenstein, Niue, Islas Cook y ahora Estados Unidos y la Argentina, forman parte de la OMS.
“La OMS, junto al gobierno de Alberto Fernández, nos llevaron al encierro más grande de la humanidad y a la falta de independencia frente a la influencia política de algunos estados. Los argentinos no vamos a permitir que un organismo internacional intervenga en nuestra soberanía, mucho menos en nuestra salud”, mencionó el entonces vocero presidencial. Para cerrar el comunicado de aquel periodo, sostuvo que el retiro de la Argentina le daría al país “mayor flexibilidad para implementar políticas adaptadas al contexto de intereses que requiere, mayor disponibilidad de recursos y reafirmará el camino de soberanía, también en materia de salud".
Paola García Rey, directora Adjunta en Argentina de Amnistía Internacional, advirtió el año pasado que retirarse de la OMS implica “aislarse de la comunidad internacional” y cortar el flujo de información y cooperación que permite anticipar y enfrentar brotes o pandemias. “Las implicancias pueden tener impactos severos en el ejercicio del derecho a la salud", advirtió en aquella oportunidad cuando la Argentina anunció su salida de la OMS que se terminó de concretar hoy.
Además, sin el respaldo de la OMS el país “pierde protocolos, alertas tempranas y lineamientos compartidos”, lo que puede traducirse en diagnósticos tardíos y falta de equipamiento ante futuras emergencias sanitarias.
En cuanto a la salud, uno de los aspectos más preocupantes tiene que ver con la continuidad de programas de vacunación, el tratamiento de enfermedades como el VIH y la tuberculosis, y la salud sexual y reproductiva.
García Rey también advirtió que perder ese respaldo puede significar esfuerzos adicionales para las provincias, que deberán enfrentar solas campañas de prevención y atención primaria.
comentar