
El secretario ejecutivo del SUTNA habló lockout patronal y afirmó que la empresa sigue con sus puertas cerradas. El Gobierno había dictado el miércoles la conciliación obligatoria. Más de 900 trabajadores fueron despedidos.
La tensión en la planta de neumáticos Fate alcanzó este sábado un punto crítico, luego de que los empleados denunciaran un lockout patronal al constatar que la firma no acató la conciliación obligatoria dictada días atrás por la Secretaría de Trabajo.
Según relató Miguel Ricciardulli, secretario ejecutivo del gremio, los operarios se presentaron a cumplir sus tareas pero se encontraron con las instalaciones cerradas, lo que motivó una permanencia en los portones de la fábrica. "Los compañeros se presentaron a prestar tarea y la empresa no abrió las puertas", afirmó el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), que subrayó que la planta continúa "con candados y cadenas" pese a la vigencia de la medida legal que debería retrotraer los despidos.
El miércoles pasado, el Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo a cargo de Julio Cordero, había dictado la conciliación obligatoria por 15 días para intentar encauzar el conflicto de Fate, donde más de 900 trabajadores perdieron su fuente de empleo.
El conflicto se enmarca en una disputa política y económica entre la gestión nacional y el propietario de la empresa, dejando a los trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad. Ricciardulli manifestó, en ese sentido, que el sector se encuentra atrapado en medio de las decisiones oficiales que fomentan la importación de productos extranjeros y la postura empresarial ante la competencia externa.
"Quedamos en el medio de una discusión entre el Gobierno y lo que es el empresario", explicó, señalando además que el ministro de Economía, Luis Caputo, promueve el consumo de bienes importados por sobre la producción local, lo que agrava la incertidumbre sobre la continuidad de las fuentes de trabajo.
La crisis impacta de lleno en la economía de las familias operarias, quienes ya venían registrando un fuerte ajuste en su consumo cotidiano y en sus actividades sociales. El representante gremial, quien lleva 18 años en la firma, describió un panorama desolador donde incluso trabajadores con licencia médica o en periodo de vacaciones recibieron telegramas de despido.
En tanto, el secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, reclamó "una propuesta de continuidad laboral" para los trabajadores de FATE.
La planta tenía una capacidad productiva que superaba los 5.000.000 de neumáticos por año. Al explicar los motivos de la decisión, la firma expresó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”.
La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, remarcó que no se trata de un concurso preventivo de acreedores ni se contempla una reestructuración o un plan de salvataje, sino que es un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente.