Los efectivos fueron desplegados en los grandes centros de transporte y las entradas y salidas de CABA. "Acá se controla el territorio o lo dominan los delincuentes. Y nosotros al delito lo vamos a perseguir en cada metro cuadrado", dijo el jefe de Gobierno, Jorge Macri.
La Ciudad desplegó un megaoperativo policial para blindar los grandes centros de transporte y las entradas y salidas y seguir garantizando el orden en las calles porteñas. Desde las 19, más de 1.100 efectivos controlaron 10 nodos de trasbordo, 9 corredores de Metrobús, 12 puntos en autopistas urbanas y 10 accesos estratégicos sobre la General Paz y el Riachuelo.
Para desalentar el delito, estos operativos aumentan sorpresivamente y de forma coordinada la presencia preventiva de la Policía. Además del patrullaje, se chequearon vehículos para ver si tenían impedimentos para circular y se pidieron documentos para detectar a personas buscadas por la Justicia.
“En la Ciudad trazamos una línea muy clara: de un lado, la gente honesta, los porteños de bien. Del otro, los que eligen vivir al margen de las normas. Acá se controla el territorio o lo dominan los delincuentes. Y nosotros al delito lo vamos a perseguir en cada metro cuadrado de la Ciudad”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, que supervisó el operativo en el centro de trasbordo de Retiro, junto al ministro de Seguridad, Horacio Giménez; y el secretario del área, Maximiliano Piñeiro.
La planificación se apoyó en datos del mapa del delito y el volumen diario de pasajeros transportados. Participaron en el megaoperativo efectivos policiales y agentes de Tránsito, más patrulleros, motos, carros de combate, un camión de monitoreo, un helicóptero, drones, perros adiestrados en la detección de narcóticos y brigadas especiales dedicadas al peritaje, la prevención antidrogas y la fiscalización del parque automotor. Estuvo coordinado desde el Centro de Control Integrado en Retiro.
En la red subterránea y de trasbordo, 200 efectivos tomaron posición estratégica en 10 estaciones neurálgicas: Juan Manuel de Rosas y Federico Lacroze (Línea B), Palermo (Línea D), Plaza Virreyes (Línea E), Constitución (Línea C), Santa Fe-Pueyrredón (Líneas H y D), Jujuy-Humberto 1° (Líneas E y H), Retiro (Líneas C y E), Once-Plaza Miserere (Líneas H y A) y el nodo Obelisco (Líneas B, C y D).
El mayor número de efectivos se concentró en 9 corredores del Metrobús y en grandes centros de transferencia, con más de 400 agentes de distintas dependencias de la Policía porteña que cubrieron los puntos críticos de Constitución, Retiro, Once, Liniers, Chacarita, Sáenz (conectando con el Ferrocarril Belgrano Sur), el Metrobús 9 de Julio (sur y norte) y Puente Saavedra.
En la red vial de autopistas urbanas hubo 12 puestos de control con la participación de 265 efectivos, incluyendo a 72 agentes de Tránsito. También se desplegaron más de 80 policías en moto. Estuvieron ubicados en la Autopista Illia (bajada Sarmiento), Paseo del Bajo (salida peaje Retiro), Autopista 9 de Julio (altura San Juan), Autopista Buenos Aires–La Plata (subida Huergo y bajada Puerto Madero), Autopista Frondizi (bajada Montes de Oca), Autopista Perito Moreno (en ambas manos del peaje de Parque Avellaneda), Autopista Dellepiane (en ambos sentidos en donde estaban las cabinas del peaje), Autopista 25 de Mayo (bajada Carabobo) y Autopista Cámpora (a la altura del club Sacachispas).
Además, el perímetro de ingreso a la Ciudad fue blindado con 10 puntos de control de accesos sobre la Avenida General Paz y los puentes del Riachuelo, con un despliegue de más de 260 efectivos, casi 40 motos y 11 móviles de la Policía de la Ciudad. Estuvieron en los puentes Alsina, Olímpico y La Noria, sumados a los cruces estratégicos de la General Paz con las avenidas Roca, Scapino, Rivadavia, Nazarre, San Martín, Cabildo y Del Libertador.
La seguridad y el orden en la Ciudad son una prioridad en el gobierno de Jorge Macri: en los dos últimos años y medio se realizaron más de 1.400 operativos de saturación en barrios como Constitución, Saavedra, Retiro y Balvanera, en la zona de Once, en función de los datos del Mapa del Delito.
Los procedimientos más recientes se hicieron en las villas “La Carbonilla” de La Paternal y en la 1-11-14 del Bajo Flores. La Ciudad también desplegó este año la Operación Muro para blindar los accesos de la Ciudad a lo largo de todo el límite territorial con la provincia de Buenos Aires y la Operación Tormenta Negra, que movilizó a más de 1.500 efectivos simultáneamente en 15 villas, además de fuertes despliegues en las horas de mayor circulación en centros de trasbordo, estaciones de subte y autopistas.
Y como parte del plan de ordenamiento urbano que impulsa la actual gestión, más de 900 propiedades que estaban usurpadas fueron devueltas a sus legítimos dueños (el equivalente a más de 450 millones de dólares) en barrios como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo, donde mejoraron los índices de seguridad tras los operativos de desalojo.
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