El Presidente retuiteó un mensaje de la diputada contra El Gordo Dan y dejó una señal política en medio de la disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo. El
En medio de una creciente tensión interna en La Libertad Avanza, el presidente Javier Milei decidió intervenir de manera directa y dejó una señal política inequívoca: su respaldo a la diputada Lilia Lemoine, una de las dirigentes más cercanas al núcleo duro del oficialismo.
El gesto se materializó a través de un retuit en la red social X, donde el mandatario amplificó un mensaje de Lemoine con fuertes críticas al peso de la militancia digital. Aunque el posteo no mencionaba nombres propios, dentro del oficialismo fue interpretado como una respuesta directa al influencer Daniel Parisini -conocido como “Gordo Dan”- y al espacio digital “Las Fuerzas del Cielo”, alineado con el asesor presidencial Santiago Caputo.
“La realidad sigue siendo la misma sin importar cuántos likes o shares tengas”, escribió Lemoine en el mensaje que luego replicó Milei. La frase fue leída como una deslegitimación del peso político que algunos sectores buscan construir desde redes sociales.
El episodio se inscribe en una disputa más amplia dentro del oficialismo, que tiene como protagonistas a Karina Milei -hermana del Presidente y figura clave en el armado político- y a Caputo, uno de los estrategas de mayor influencia en la comunicación gubernamental. La tensión entre ambos sectores se viene manifestando hace meses, pero en los últimos días escaló de manera pública y sin filtros.
El detonante más reciente fue la decisión judicial de citar a indagatoria a un grupo de tuiteros por presuntas amenazas contra Sebastián Pareja, dirigente central del armado bonaerense y hombre de confianza de Karina Milei. A partir de ese episodio, se abrió un fuerte debate interno sobre el rol de la militancia digital y sus límites.
En ese contexto, Parisini cuestionó la estrategia de judicializar conflictos en redes sociales e incluso reveló que había pedido la renuncia de Pareja. Sus declaraciones generaron una reacción inmediata de Lemoine, que lo cruzó con dureza y lo acusó de haber respaldado a figuras hoy distanciadas del oficialismo, como la vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada Marcela Pagano.
El intercambio escaló rápidamente a un tono personal, con descalificaciones e ironías que dejaron en evidencia la profundidad de la fractura interna. La discusión, que se desarrolló abiertamente en redes sociales, expuso una tensión que ya no se limita a diferencias estratégicas sino que refleja una disputa por el poder dentro del espacio libertario.
En paralelo, referentes de “Las Fuerzas del Cielo” también se sumaron al debate. El legislador bonaerense Agustín Romo llamó a sostener el apoyo al Presidente, mientras que otros actores del ecosistema digital cuestionaron el rumbo del espacio y la conducción política.
El trasfondo de la disputa gira en torno al peso relativo de la militancia digital frente a la estructura política formal. Mientras los tuiteros reivindican su rol en la construcción del fenómeno Milei, desde el entorno más cercano al poder buscan ordenar el esquema de toma de decisiones y establecer límites claros.
El retuit presidencial, en ese marco, funcionó como algo más que un simple gesto en redes: fue una señal de alineamiento interno. Al respaldar a Lemoine, Milei no solo avaló su postura, sino que también envió un mensaje hacia dentro de su espacio sobre quiénes tienen la centralidad política.
El tema siguió en la pantalla de Carajo este viernes por la mañana, durante el programa La Trinchera, que conduce Alejandro Sarubbi Benítez, el abogado de los trolls mileistas. "Al menos calculo que el 90% en La Libertad Avanza es increíblemente tibio, puto y cagón. Yo para eso lo hubiera votado a Macri. Pero no quiero Macris. Puedo entender que no se lo eche [a Pareja por su denuncia a tuiteros]: no puedo entender que nadie diga nada", lanzó.
"En pos de no hacerle daño a este modelo y a este proyecto de país hemos muchas veces fingido demencia y callado cosas que, en perspectiva, no tendríamos que haber callado, y hoy se refleja en este temor reverencial, no solo de Karina y de perder sus conchabos y sus tongos", siguió sin filtro. "Hemos llegado a un punto de no retorno, en tanto partido político, en tanto dirigencia, se ha desentendido del sentir de su militancia, de su electorado, su de núcleo duro", agregó.
En las últimas horas, Karina Milei y Santiago Caputo compartieron una reunión de la mesa política, en un intento por contener la crisis y sostener la cohesión del oficialismo.
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