Las repercusiones por la entrevista que Mirtha Legrand le hizo al presidente Mauricio Macri y a Juliana Awada continúan a viva voz. Tanto, que hasta el estrega ecuatoriano Jaime Durán Barba se refirió a la diva de los almuerzos (y ahora también cenas) en muy malos términos.
"Si Mirtha Legrand es tan venerable hagámosle una estatua, pero ella no tenía derecho a comportarse con tanta mala educación y violencia, con los modos de una piquetera, y menos siendo una invitada del Presidente y su esposa a su propia casa", disparó el asesor comunicacional del PRO.
Según informó el periodista Julio Blanck en su editorial en el diario Clarín de este jueves, Durán Barba analizó: "La que quedó mal fue Mirtha porque estuvo grosera y habló de los pobres como si tuviera trato cotidiano con ellos. Si Juan Grabois habla de los pobres, le creo. Pero a Mirtha no".
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