La muerte -por presunta mala praxis- de un bebé de siete meses que debió ser internado por problemas respiratorios, puso en el centro de las críticas al hospital municipal Raúl Larcade, en el distrito bonaerense de San Miguel.
Según señalaron los padres de Bastián Alegre, la víctima, el sábado último por la noche el pequeño experimentó varios broncoespasmos y, al verlo muy agitado, su madre Agustina lo llevó al hospital.
Según comentó Laura, la tía del nene, “allí le pusieron suero en un par de ocasiones, y luego por orden de una doctora le sacaron una placa que no arrojó ningún problema visible”.
Sin embargo, ninguno de los profesionales que atendieron al niño pudo dar una respuesta concreta sobre el problema de salud que padecía, y según el testimonio del padre, “la doctora objetó que se le hubiera puesto suero, mientras otro médico le preguntaba a la madre si le había dado algo raro al chico”.
“Decían que había llegado muy deshidratado”, afirmó. “Entró cerca de las 23. Primero dijeron que había que dejarlo internado, porque le costaba respirar, pero al rato señalaron que estaba peor, y pasadas la 2 de la madrugada lo entregaron muerto y sin explicar nada concreto”.
Aseguraron que “el bebé estaba bien. El viernes había ido a la feria a pasear, pero el sábado tuvo alguna descompensación, por eso lo llevamos”. Los familiares de Bastián sospechan que “pudieron haberlo sobremedicado, incluso parecía estar muy hinchado. Intentamos hablar con la directora del hospital, sin respuesta. Recién a última hora nos comunicaron el fallecimiento, sin aclarar la causa”.
Los parientes expresaron que “no hubo respuestas ni muestras de contención, y la madre quedó sola en la avenida Perón mientras esperaba al marido, lo cual fue un riesgo, porque podía haber hecho cualquier cosa en la desesperación”. Y agregaron que “en la partida no figuraba la hora de la muerte”.
Ayer fue imposible establecer contacto con las autoridades del hospital para conocer la versión del nosocomio sobre el hecho.
En tanto, anteanoche un centenar de personas marcharon hacia el nosocomio municipal para reclamar justicia y solidarizarse con la familia, destacando que “no es la primera vez que pasa”.
El hecho tuvo mucha repercusión en el distrito, al punto que el candidato a intendente por el FPV en San Miguel, Franco La Porta, consideró que “estos hechos no pueden suceder más”, al solidarizarse con la madre, Agustina Ibarra, y su familia.
“La salud debe ser una de las principales políticas del estado municipal, y no debe haber lugar para negligencias”, añadió La Porta.
El candidato a intendente destacó que su plan de gestión incluye un Programa Integral de Salud, a partir del cual se implementará la tarjeta San Miguel Salud, que va a tener la historia clínica de los pacientes, si cuentan o no con obra social, y datos personales.
Asimismo, destacó que para evitar estas situaciones, su proyecto es construir el nuevo Hospital Santa María, en San Miguel, “para descomprimir el Larcade, que existe desde hace 100 años pero nunca ha tenido un reforma importante para la cantidad de gente que hoy debe asistir”.