
Un informe de la Universidad de Oxford advierte que, si la temperatura global sube 2 °C, casi la mitad de la población mundial sufrirá calor extremo en 2050.
Casi la mitad de la población mundial podría vivir bajo condiciones de calor extremo hacia el año 2050, de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de Oxford, que advierte sobre el impacto del calentamiento global si la temperatura media del planeta alcanza los 2 °C a mediados de siglo.
Según el informe, el número de personas expuestas a temperaturas peligrosamente altas podría duplicarse y llegar a los 3.800 millones. En 2010, el 23% de la población mundial ya se encontraba en regiones con calor extremo, una cifra que crecería de manera acelerada en las próximas décadas.
Las zonas más afectadas en términos absolutos serán países densamente poblados como India, Nigeria, Indonesia, Bangladesh, Pakistán y Filipinas. No obstante, el incremento más marcado de días con temperaturas peligrosas se registraría en la República Centroafricana, Nigeria, Sudán del Sur, Laos y Brasil.
El fenómeno también alcanzará a países con climas tradicionalmente más fríos, que experimentarán un aumento relativo mucho mayor de jornadas con calor incómodo o extremo, en algunos casos con una duplicación de estos días respecto de los registros actuales.
Este escenario traerá consigo un cambio profundo en los patrones de consumo energético. Estudios independientes citados en el trabajo, publicado en la revista Nature Sustainability, confirman que hacia finales de este siglo la demanda global de energía para aire acondicionado superará ampliamente a la destinada a calefacción.
Radhika Khosla, una de las autoras del estudio, advirtió que los resultados representan “una llamada de atención” y subrayó que superar el umbral de 1,5 °C de calentamiento tendrá consecuencias sin precedentes en áreas clave como la educación, la salud, la migración y la agricultura. En ese sentido, sostuvo que avanzar hacia un desarrollo sostenible con cero emisiones netas es la única vía posible para revertir la tendencia.