
Condiciones climáticas adversas impactaron en vuelos de cabotaje, con cancelaciones, reprogramaciones y largas esperas en la terminal porteña.
El movimiento habitual en el Aeropuerto Jorge Newbery se vio alterado desde temprano por problemas climáticos registrados en distintos puntos del país, que repercutieron de lleno en la programación aérea. Más de 50 vuelos, entre salidas y arribos, sufrieron modificaciones a lo largo de la jornada.
Durante la mañana, las demoras oscilaron entre 30 minutos y una hora, principalmente porque varias aeronaves no lograron regresar a tiempo desde sus destinos de origen. Esa situación obligó a ajustar cronogramas y generó malestar entre pasajeros que recién tomaron conocimiento del inconveniente al llegar a la terminal.
Una de las compañías más afectadas fue Aerolíneas Argentinas, ya que cinco de sus aviones quedaron fuera de servicio tras un fuerte temporal con granizo. Las unidades no pudieron despegar el día anterior desde Córdoba y debieron permanecer en tierra para ser sometidas a controles técnicos. De acuerdo a las fuentes, una de esas aeronaves ya fue reincorporada a la operatoria habitual, mientras continúan las tareas para poner nuevamente en funcionamiento las cuatro restantes.
El epicentro del problema estuvo en la capital cordobesa, donde el aeropuerto debió cerrar de manera preventiva por un violento temporal que incluyó vientos de más de 100 kilómetros por hora y caída de granizo de gran tamaño que provocaron daños tanto en aviones como en vehículos estacionados al aire libre. A este panorama se sumaron cuatro vuelos cancelados de Flybondi, debido a que varias de sus aeronaves permanecen fuera de servicio.
Desde el ámbito aeroportuario indicaron que la situación podría estabilizarse hacia el final de la tarde, a medida que los aviones vuelvan a estar disponibles. Por el momento, la aerolínea de bandera no prevé nuevas cancelaciones, aunque se mantiene el monitoreo constante del servicio.