Jugará su séptima final y va por la quinta Copa Libertadores. La llegada de Marcelo Gallardo como entrenador al club, potenció al Millo en el ámbito internacional como nunca antes

River se metió en la final de la Copa Libertadores por séptima vez en la historia. En esta oportunidad, con el plus de alegría que se desprenden de la tradición y del peso del Superclásico, y con el reto de defender el título conseguido el año pasado, en aquella definición inolvidable frente a Boca en el Santiago Bernabéu de Madrid.

El detalle de las seis finales disputadas por el Millonario en la máxima competencia continental de clubes marca un saldo positivo -cuatro éxitos y dos frustraciones- y refleja ese dato tan curioso que se repitió en cuatro ocasiones: el que mostró a River como finalista de la Copa en los años terminados en seis: 1966, 1976, 1986 y 1996. Claro que en este cuarteto de capítulos, no todos acabaron de igual manera.

Los dos primeros fueron mazazos para el orgullo riverplatense, en especial el que inició la serie, contra Peñarol, porque luego de un triunfo para cada uno, el desempate en Chile había puesto en ventaja a River por 2 a 0, con tantos de Tito Onega y del Indio Solari. Sin embargo, la cosa se dio vuelta, los uruguayos ganaron 4-2 y las secuelas fueron durísimas, impulsadas por infinidad de comentarios que en general hablaron de un exceso de confianza.

ADEMÁS:

Boca ganó, pero no le alcanzó: River es finalista de la Libertadores

"Usted fue lamentable": la protesta de Gallardo al árbitro Sampaio

Diez años más tarde, otra vez en Chile y nuevamente después de que los protagonistas aprovecharan la condición de local y dejaran igualada la serie, la Libertadores volvió a esquivar a River, que cayó por 3 a 2 frente a Cruzeiro. Pero el desenlace de la edición del º86 trajo un invalorable desahogo (victoria sobre América de Cali en Colombia, gol de Juan Gilberto Funes para sellar la vuelta olímpica en el Monumental) y en el º96 el héroe fue Hernán Crespo, autor de los dos goles con los que el Millo superó 2-0 al mismo adversario, que había ganado 1-0 el encuentro de ida en Cali.

La brillante gestión de Marcelo Gallardo hizo el resto con dos perlas. En 2015, el conjunto del Muñeco empató con Tigres en Monterrey y liquidó todo en Buenos Aires a través de un contundente 3 a 0. Y en 2018, la final soñada, ante Boca, arrancó con un empate en dos tantos en la Bombonera, siguió con un hecho de violencia que terminó trasladando la revancha a España y se completó con ese 3 a 1 que el pueblo riverplatense tiene tatuado en su memoria y en su corazón

El desenlace número siete, que será distinto a los anteriores -se resolverá en un solo encuentro y en escenario neutral-, le entregará a River la chance de prolongar una etapa llena de gloria y de alcanzar a Peñarol en el tercer escalón de la tabla de ganadores del certamen, la cual muestra a Independiente arriba con siete conquistas y a Boca segundo con seis.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados