A meses de la Copa del Mundo que se jugará en Buenos Aires, el crack de la Selección Argentina repasó su carrera y confesó: “Este deporte le dio propósito a mi vida: buscar ser el mejor jugador del mundo y ganar el Mundial”.
El powerchair football, el fútbol en sillas de ruedas motorizadas, llegó a la Argentina en 2013 y desde entonces no paró de crecer. Este deporte, que es mixto y está pensado para personas con discapacidad motriz, se juega con dos equipos de cuatro jugadores (todos utilizan las mismas sillas eléctricas deportivas) y una pelota de gran tamaño. Valentino Zegarelli, el capitán de la Selección Argentina que se ganó el apodo de "Messi" por su talento, charló de todo con Popular.
"El deporte es traído al país por mis padres después de descubrirlo en una conferencia sobre mi patología (atrofia muscular espinal) en Estados Unidos. Hoy, hay 12 equipos alrededor de todo el país", contó el joven de 21 años y recordó con mucha emoción: "La primera vez que con ocho años me senté en la silla deportiva para jugar pensé con mucha felicidad que 'acá puedo meter goles' y supe que sería lo que más me gustaría en la vida".
Valentino pensó en el gol desde el segundo uno y se transformó con mucho trabajo en un jugador completo y goleador impresionante. Su currículum incluye tantos de todo tipo: maradoneanos llevándose el balón hasta adentro del arco, con las siempre increíbles definiciones de giro y remates sutiles apareciendo en el área como centrodelantero. Además, ganó muchos títulos nacionales y tres veces la Copa Libertadores con su equipo Tigres de Pacheco, mientras que levantó cuatro veces la Copa América con Argentina, que es llamada Copa Sudamericana.
Como Hernán Crespo, Carlos Tevez y el Kun Agüero en el fútbol, Valentino también ganó la Premier League con West Bromwich Albion marcando 21 goles en la temporada. "Es un orgullo. Es la mejor liga del mundo. Teníamos un equipazo. El director técnico de Inglaterra me ofreció la oportunidad en el Mundial de Australia de 2023 y por suerte me adapté bien en un equipo que tiene un juego de muchísimos pases, a diferencia de acá que hay más jugadas individuales".
Valentino es apodado como el Messi del powerchair football. "Messi hay uno solo, que me comparen con él es una locura. Yo lo admiro porque es el mejor de la historia y un gran líder con humildad. Es una felicidad y un agradecimiento muy grande". Ahora, más allá de las comparaciones, su talento es indiscutido y explicó las claves de su nivel.
Triplete de Valentino en la Premier League. Video: Paradeportes.
El gol de Valentino a su ex equipo inglés para que Tigres de Pacheco se quede con el 3° puesto del Mundial de Clubes 2025.
“Me ayudó un montón empezar a jugar este deporte desde muy chico. Me adapté rápido al manejo de la silla, que tiene más sensibilidad y es más rápida (es de 10km por hora) que las de uso diario. La autoexigencia es la mayor clave, algo que tengo desde chico: siempre quiero ser mejor jugador y nunca estoy conforme con los títulos que gané", inició.
Y destacó: "Entreno con el equipo y, además, hago trabajo individual. Con Tigres de Pacheco entrenamos dos veces por semana y yo me sumé dos sesiones personalizadas. Nunca digo ‘hasta acá llegué’ como jugador". ¿Qué hace en las prácticas individuales? "Estoy jugando de central en el equipo entonces me tiran pelotas y trato de despejarlas. Y en la Selección me tienen de delantero y entreno precisión al darle al cono y definición. Además, movimientos hacía atrás y giros".
Los ocho jugadores que representarán al país en el Mundial 2026.
Argentina será sede del Mundial de Powerchair Football, que se llevará a cabo del 15 al 25 de octubre de este año en el Parque Olímpico de la Ciudad de Buenos Aires. "Mi sueño es ganarlo, ya estuvimos cerca cuando en 2023 llegamos a semifinales y salimos cuartos", expresó el goleador que estudia Administración de Empresas y que, pese a ser de River, escucha los trompetazos de la 12 antes de los partidos para motivarse y entrar enchufado y se transformó en una cábala.
Por otro lado, Zegarelli explicó por qué el powerchair football todavía no forma parte de los Juegos Paralímpicos: “Hay dos razones principales por las que el Comité Paralímpico no lo incluye. Primero, porque al ser un deporte en silla motorizada consideran que no hay desgaste físico. Y segundo, porque muchos jugadores toman medicación por sus distintas discapacidades y lo consideran doping, aunque en realidad son medicamentos recetados por médicos”.
El capitán de la Selección Argentina también cuestionó esos argumentos: “No tiene mucho sentido en el contexto del deporte. Si son discapacidades motoras, no vas a tener una ventaja por tomar medicación, sino que la necesitas para estar mejor de salud. Y sobre el desgaste, no se tiene en cuenta el desgaste mental, como pasa en el ajedrez. Además, algo de desgaste físico hay: usamos sillas motorizadas pero existen contactos y choques y manejar el control también requiere habilidad. A muchos jugadores, por su discapacidad, incluso les cuesta más manejar el control”.
"El powerchair football me cambió la vida. Me dio la posibilidad de jugar un deporte, de conocer amigos, de viajar y representar al país. También me ayudó a crecer como persona, a tener valores como el compromiso, el compañerismo y siempre ir por más. Me encanta jugarlo y le da un propósito a mi vida: quiero ser el mejor jugador del mundo y ser campeón del mundo y tengo que trabajar para esos objetivos".
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