El debut triunfal contra Huracán en la Superliga y la gran respuesta anímica y futbolística para dar vuelta la serie en la Sudamericana, hicieron que el hincha de Independiente se pusiera de pie, se frotara las manos y cargara el pecho de entusiasmo por lo que empezaba a ofrecer un equipo identificado desde su propuesta con algunos de sus buenos momentos históricos.
Sin embargo, la caída con Lanús y el flojo desempeño con el quedó eliminado de la Copa Argentina a manos de un equipo alternativo de Atlético Tucumán, dejaron la sensación de haberse escuchado las campanadas de la medianoche y el hechizo hubiese llegado a su fin.
Este último golpe resulta mucho más duro teniendo en cuenta que a Independiente le quedaba un camino mucho menos exigente que en otras ocasiones en una competencia que abría un camino alternativo para entrar en la Copa Libertadores.
Pero el equipo decepcionó y, la radiografía del entrenador Ariel Holan fue muy clara: “Se jugó mal en todo momento”.
Porque más allá de que Independiente empezó ganando y se fue al descanso en ventaja, su andar dubitativo en todos los sectores de la cancha fue alarmante: “No estoy caliente, pero sí preocupado -dijo el DT- porque en ningún momento se vio la idea y la propuesta de juego que tiene este equipo. En el fútbol argentino, si no corrés estás muerto”. Y aclaró que “es probable que la seguidilla de partidos nos haya afectado. La estadía en Mendoza nos va a venir bien para descansar y recuperarnos”.
Holan también habló de Nacional de Paraguay, rival en cuartos de final de la Sudamericana: “Hay que tener cuidado porque eliminó a un equipo como Estudiantes, pero debemos pensar en nosotros. Tenemos que reconstituir rápidamente el tejido futbolístico del equipo y la dinámica que nos caracteriza”.
Y sobre las declaraciones de Germán Denis, aclaró: “No tengo nada que decir al respecto. Cada uno puede hacer sus propias conclusiones”.
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