Trump descartó los intentos diplomáticos impulsados por aliados regionales para frenar la guerra y aseguró que continuará la ofensiva militar contra Irán.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump rechazó los intentos de aliados de Medio Oriente por iniciar negociaciones diplomáticas destinadas a poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, según medios internacionales.
Además el líder republicano afirmó que "muchos países" enviarán "buques de guerra" al estrecho de Ormuz para mantenerlo "abierto y seguro" tras el anuncio del nuevo líder supremo iraní, Mojatba Jameneí, de que el estratégico paso permanecería cerrado.
"Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros que se ven afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza para una nación totalmente descabezada", escribió Trump en su red social Truth Social.
El mandatario presumió de la actuación de Estados Unidos -"ya hemos destruido el 100% de la capacidad militar de Irán", afirmó-, pero advirtió de la necesidad de ayuda internacional ya que aseguró que a Irán "le resulta fácil enviar uno o dos drones, lanzar una mina o disparar un misil de corto alcance en algún punto de este estrecho, por muy derrotados que estén".
"Mientras tanto, Estados Unidos bombardeará sin cesar la costa y hundirá continuamente barcos iraníes. De una forma u otra, pronto lograremos que el estrecho de Ormuz esté ABIERTO, SEGURO y LIBRE", concluyó en la red social que se ha convertido en una especie de diario de la guerra a través del que cuenta los movimientos militares estadounidenses.
Este viernes anunció, también vía Truth Social, uno de los bombardeos "más poderosos" de la historia de Oriente Medio, contra los objetivos militares en la isla iraní de Kharg, centro de la industria petrolera de la República Islámica y donde se almacena el 90 % del petróleo que el país exporta al mundo.
La reacción iraní no se hizo esperar y este sábado amenazó con destruir "toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos" en Oriente Medio. Por su parte, el primer ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, instó a los vecinos del Golfo y a otros países de Oriente Medio a "expulsar a los agresores extranjeros" mientras los ataques de ojo por ojo
Araghchi aseguró ayer que no hay ningún problema con el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, después de que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmara el viernes que estaba herido y probablemente desfigurado.
"Seguramente verán pronto, supongo, que no hay ningún problema con el nuevo líder supremo. Envió su mensaje ayer y cumplirá con sus deberes. Está cumpliendo con sus deberes de acuerdo con la Constitución y continuará haciéndolo", aseguró Araqchí a la cadena de noticias MS Now en una entrevista.
"Creo que a estas alturas debería haber quedado claro y debería ser de conocimiento público que nuestro sistema está muy arraigado en la sociedad. La República Islámica es un sistema que no depende de ningún individuo ni de ningún grupo de personas. Está bien establecido", defendió el ministro de Asuntos Exteriores. Restó credibilidad a las declaraciones de Hegseth en las que aseguraba que el nuevo líder supremo estaba herido.
"Bueno, han hecho muchas afirmaciones de este tipo. Ayer dijeron que todas las autoridades iraníes están en los búnkeres. Al mismo tiempo, el mundo entero vio a nuestro presidente, al presidente del Parlamento, a todos". "Hay muchas acusaciones de ese tipo", concluyó.
Preguntado por la hipotética ayuda de Rusia o China a la inteligencia iraní -el propio presidente estadounidense, Donald Trump, insinuó esta semana que Rusia podría estar ayudando "un poco" a Irán- Araqchí reconoció que Rusia y China son sus "socios estratégicos". "Hemos mantenido una estrecha cooperación en el pasado, la cual continúa, incluyendo la cooperación militar", sostuvo. Sin embargo, añadió que no iba a entrar en detalles al respecto.
El representante de Irán quiso dejar claro en la entrevista con el medio estadounidense que esta no es la guerra de su país. "Esta es una guerra impuesta contra nosotros. Nosotros no comenzamos esta guerra. Fue un acto de agresión no provocado, injustificado e ilegal contra nosotros, y solo nos estamos defendiendo".
Al menos 15 personas murieron en la ciudad iraní de Isfahán (centro) en ataques de Israel y Estados Unidos contra una zona industrial, en el decimoquinto día de la guerra, informaron las autoridades locales. “Al menos 15 personas perdieron la vida a causa de los ataques”, anunció el vicegobernador de Isfahán, Ayud Darvishi, según informó la agencia Mehr.
Según el funcionario, los ataques tuvieron como blanco una fábrica de equipos de calefacción y refrigeración ubicada en la zona industrial de Jey Industrial Town, donde varios trabajadores se encontraban realizando sus labores.
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