“Vos podés juntar cien mil, un millón o cinco millones de personas, pero al otro día la restricción presupuestaria sigue estando ahí”, expresó Alejandro Álvarez, subsecretario de políticas universitarias.
El subsecretario de políticas universitarias, Alejandro Álvarez, señaló que pueden juntarse “cien mil, un millón o cinco millones de personas” en referencia a la multitudinaria Marcha Universitaria y añadió “pero al otro día la restricción presupuestaria sigue estando ahí”.
“Vos podés juntar cien mil, un millón o cinco millones de personas, pero al otro día la restricción presupuestaria sigue estando ahí”, expresó Alejandro Álvarez, quien además remarcó que la movilización del martes a Plaza de Mayo “fue organizada por los partidos opositores”.
Además, el funcionario manifestó: “La ley nació muerta para mí, porque viola el primer principio que es el presupuestario”, indicó antes de explicar que toda ley que no especifica el origen de sus fondos, queda sin efecto según la normativa vigente: “La ley de ejecución presupuestaria dice claramente que toda ley que se haya votado y no indique la fuente de financiamiento, será promulgada y suspendida en el mismo acto”.
“El derecho a manifestarse está garantizado, pero las decisiones sobre políticas públicas las toman quienes representan democráticamente a la sociedad. Los legisladores y el Presidente se eligen en elecciones libres, no por quien junta más gente”, señaló Álvarez en declaraciones a Radio Mitre.
También habló acerca de los criterios actuales en la asignación de recursos a las universidades y dijo que, “el sistema existe para generar graduados”, a la vez que agregó que “principalmente, la función es formar gente”, subrayó manifestó que existe una “desvirtuación completa” porque parte del presupuesto se destina al “pago de salarios a las estructuras políticas” más que a la formación académica.
El funcionario precisó que la asignación presupuestaria vigente “carece de reglas aplicadas para la distribución del presupuesto. Hace 40 años que es así”. De inmediato, aseguró que el objetivo es implementar “indicadores objetivos” para mejorar el uso de los fondos públicos, priorizando áreas estratégicas.
Entre los datos destacados, Álvarez mencionó que un graduado en ingeniería de la Universidad Tecnológica Nacional le cuesta al Estado cincuenta millones de pesos. En contraste, un artista egresado de la Universidad Nacional de las Artes demanda cuatrocientos veintitrés millones. “Si se reciben cinco o seis juntos, nos van a salir cuatro mil trescientos millones”, ejemplificó.
En relación al acceso a la universidad, Álvarez señaló: “El ingreso irrestricto tiene el problema de que vos lo tenés que financiar”. Por eso, planteó la necesidad de discutir el sistema de admisión y valoró los modelos de examen de ingreso obligatorio y sistema de cupo que se aplican en otros países.
Sobre el arancelamiento a extranjeros, Álvarez sostuvo: “Hoy está autorizado cobrarles a los extranjeros y, sin embargo, la universidad no lo hace, a pesar de que en algunas carreras es significativa la cantidad de extranjeros”.
Luego planteó que, en muchos casos, estudiantes extranjeros cursan la carrera en Argentina y luego regresan a su país de origen. “La Constitución dice que vengan a habitar el suelo argentino, no a parasitar el suelo argentino”, expresó.
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