El reclamo por un penal sobre Martínez Quarta no sancionado en el final del Superclásico y la falta de intervención del VAR desataron críticas internas y enojo en el Monumental.
El triunfo de Boca por 1-0 ante River en el Monumental dejó un fuerte malestar en el Millonario por el arbitraje de Darío Herrera. La polémica se desató en la última jugada del partido, cuando el local reclamó penal por un contacto de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta dentro del área, acción que no fue sancionada ni revisada por el VAR.
Tras el encuentro, el propio Martínez Quarta fue uno de los más contundentes al cuestionar la decisión arbitral. “Blanco no tiene intención de jugar la pelota. Va directo a chocarme y estoy de espaldas. No puedo ir a buscarla”, afirmó, y remarcó que la jugada debía haber sido revisada.
Desde el cuerpo arbitral, en tanto, la explicación fue que el contacto no tuvo la intensidad suficiente para provocar la caída, interpretación que también compartieron desde la cabina del VAR, a cargo de Héctor Paletta.
El malestar no se limitó al plantel. En las tribunas del Monumental, los hinchas manifestaron su descontento con silbidos e insultos tras el pitazo final, con el foco puesto principalmente en Herrera. Durante el entretiempo ya se habían escuchado reprobaciones, pero el enojo se profundizó en el cierre, cuando la jugada no sancionada alimentó la sensación de perjuicio arbitral.
Las críticas también alcanzaron a dirigentes y exdirigentes del club. El expresidente Rodolfo D’Onofrio se expresó públicamente y sostuvo que “fue clarísimo penal”, además de cuestionar la falta de intervención del VAR. Su mensaje se sumó a una serie de reclamos que pusieron en duda el accionar de la terna arbitral en uno de los partidos más relevantes del torneo.
En ese contexto, la derrota dejó un clima de tensión en River, donde el foco quedó puesto tanto en el rendimiento del equipo como en las decisiones arbitrales. La polémica por la jugada final se instaló como el eje de la discusión post partido y profundizó el malestar en el entorno del club tras un nuevo Superclásico que no escapó de las polémicas.
comentar