Lo expresó al mantener un cruce con un periodista británico en las redes sociales. Ocurrió horas después de filtrarse que la Casa Blanca analiza retirar su apoyo a la soberanía del Reino Unido sobre el archipiélago.
El hijo del presidente estadounidense Donald Trump manifestó su apoyo al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. Lo hizo en medio de un cruce con un periodista británico acerca de los planes de la Casa Blanca de retirar su apoyo histórico a la soberanía británica en el archipiélago.
El choque verbal entre ambos se produjo en las redes sociales. Allí, Piers Morgan sostuvo: "Si el presidente (Donald) Trump quiere arrebatarle las Islas Malvinas a Gran Bretaña, entonces nosotros debemos reclamar Estados Unidos". Y enseguida, agregó en esa línea: "Es la forma perfecta de celebrar el 250º aniversario de la Independencia de Estados Unidos. El rey Carlos puede anunciarlo ante el Congreso la semana que viene".
Poco después llegó la respuesta de Eric Trump. "Piers, te quiero, pero la última vez no te salió muy bien", expresó el hijo del presidente norteamericano desde su cuenta de X. "Empieza por recuperar Londres y restablecer la libertad de expresión. Es sólo una sugerencia", ironizó el tercer hijo del líder republicano, de 42 años.
La disputa estalló luego de que una filtración de documentos internos del Pentágono revelara que el gobierno de Estados Unidos analiza retirar el respaldo diplomático tradicional a la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas. La medida, que surge como una posible represalia ante la negativa de Londres de sumarse a las operaciones militares contra Irán, podría significar un cambio histórico en la relación bilateral y un guiño hacia el reclamo de soberanía de la Argentina.
La información, difundida en un principio por la agencia de noticias Reuters, detalló que la Casa Blanca evalúa reconsiderar su posición sobre las llamadas “posesiones imperiales” europeas. En este contexto, el apoyo a la administración británica en el archipiélago del Atlántico Sur estaría bajo revisión como parte de una serie de sanciones diplomáticas contra el gobierno del primer ministro Keir Starmer, a quien Trump criticó con dureza por su renuncia a participar en el conflicto en Medio Oriente.
Actualmente, el Departamento de Estado norteamericano reconoce formalmente la administración de facto del Reino Unido, pero admite la existencia de la reivindicación argentina.
Este posible viraje en la política exterior estadounidense coincide con un momento de máxima sintonía entre Donald Trump y el gobierno de Javier Milei. "Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”, reafirmó ayer el líder de La Libertad Avanza, al compartir un mensaje del canciller Pablo Quirno.
Las Islas Malvinas, ubicadas en el Atlántico Sur, a unos 500 kilómetros de la costa argentina, son ocupadas y administradas por el Reino Unido desde 1833 y reclamadas por Argentina desde entonces. La disputa, que incluyó una guerra en 1982 que se saldó con la derrota argentina, se mantiene abierta en el ámbito diplomático internacional y constituye uno de los principales conflictos territoriales vigentes en la región.