El exvocero evitó responder de manera directa las preguntas centrales, se mostró incómodo por momentos y optó por una estrategia defensiva que incluyó contrapreguntas, chicanas a periodistas y afirmaciones generales sin respaldo concreto.

Manuel Adorni se preparó todo el fin de semana largo para dar respuestas sobre los cuestionamientos que pesan sobre su figura por haber subido a su esposa al avión presidencial para viajar a Nueva York y por haber realizado un viaje en avión privado a Punta del Este que aún no se sabe quien pagó.

Pero la conferencia de prensa que este miércoles dio el Jefe de Gabinete en la Casa Rosada estuvo lejos de ordenar la situación y terminó exponiendo más dudas que certezas. El exvocero presidencial evitó responder de manera directa las preguntas centrales, se mostró incómodo por momentos y optó por una estrategia defensiva que incluyó contrapreguntas, chicanas a periodistas y afirmaciones generales sin respaldo concreto.

¿No quiso o no pudo?

En lugar de aclarar, dejó la sensación de que no quiso —o no pudo— dar explicaciones sobre los puntos más sensibles.

Detrás de esa escena hubo una preparación política previa. Durante el fin de semana largo, el Gobierno trabajó el mensaje con todo el equipo de Adorni, incluso con la colaboración del asesor presidencial Santiago Caputo, uno de los hombres más influyentes del entorno de Javier Milei.

Adorni pasó por su despacho antes de enfrentar a la prensa en un intento de alinear el discurso y blindar la conferencia. La decisión fue clara: sostenerlo y mostrar respaldo.

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Con reuniones mano a mano con ministros, Manuel Adorni busca dejar atrás los escándalos por sus viajes.

Con reuniones mano a mano con ministros, Manuel Adorni busca dejar atrás los escándalos por sus viajes.

La puesta en escena

Ese respaldo también se vio en la puesta en escena. En la primera fila se ubicaron el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; su par de de Economía Luis Caputo, la de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el de Salud, Mario Lugones, el canciller Pablo Quirno, y la secretaria Legal y Técnica María Igarzabal.

A un costado del salón, siguiendo de cerca cada intervención, se ubicaron el propio Santiago Caputo y el secretario de Comunicación Javier Lanari.

Karina Milei está justo en el centro del esquema de poder que rediseñó el Gobierno.
Karina Milei reúne a la tropa libertaria en Mar del Plata.

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Apoyo de Karina Milei

El respaldo político no terminó con el modo “presencial”. Aunque no estuvo en la conferencia, más tarde Karina Milei reforzó esa línea desde sus redes sociales con un mensaje explícito: “Mi apoyo, intacto. Más allá de las operaciones del periodismo y la vieja política, sé quién sos y de tu integridad @madorni”. Una señal directa de que la decisión del oficialismo es sostenerlo pese a la polémica.

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Pero a pesar de todo este apoyo, el resultado no fue el esperado. Adorni titubeó, se mostró incómodo ante varias preguntas y eligió confrontar antes que explicar. En varios pasajes, buscó correr el eje en lugar de responder sobre los hechos concretos.

Las frases que dejó fueron más políticas que informativas. “Hago lo que quiero con mi dinero ganado legítimamente” fue la que encabezó el ranking de títulos en todos los portales, aunque la linea: “No te voy a dar explicaciones a vos, que sos un periodista y no un juez ” también resultó cotizada. Ambas fueron parte de su respuesta ante las consultas por su patrimonio.

También insistió en que “todo está impecable ”, aunque sin aportar datos ni precisiones que permitan verificar esas afirmaciones. En esa misma línea, agregó que no daría más detalles porque existen procesos judiciales en curso y no quiere obstaculizarlos, una explicación que utilizó como límite para evitar profundizar sobre los aspectos más sensibles.

Preguntas sin respuestas

El punto es que las preguntas apuntaban a cuestiones concretas que quedaron sin respuesta. Entre ellas, el uso de un avión privado para viajar a Punta del Este durante el fin de semana de Carnaval junto a su familia, un gasto elevado que el propio funcionario no detalló cómo fue financiado.

Tampoco dio explicaciones sobre versiones que circulan respecto de una propiedad en un country que no estaría incluida en su declaración jurada.

El momento más tenso se produjo en el cruce con el periodista Nicolás Gallardo, a quien se dirigió en un tono que combinó incomodidad y confrontación. Más que un episodio aislado, fue la expresión de una dinámica que atravesó toda la conferencia: preguntas incisivas y respuestas evasivas, con el ex vocero presidencial intentando recuperar el control de la escena.

Ese estilo no es nuevo en el Gobierno, pero en este caso tuvo un costo. La estrategia de confrontar con los periodistas funcionó como un escudo momentáneo, pero no resolvió el problema de fondo: la falta de explicaciones sobre temas que ya están bajo análisis judicial.

La investigación judicial

Y es ahí donde aparece el otro plano, el que no depende de la escena política. En el juzgado de Ariel Lijo, con impulso del fiscal Gerardo Pollicita, la causa contra Adorni avanzó en las últimas horas con medidas concretas que le dieron un nuevo peso al expediente.

Se ordenaron allanamientos en el aeropuerto de San Fernando, donde opera el avión que lo traslado hacia y desde a Punta del Este y pedidos de información a organismos públicos y empresas privadas para reconstruir una serie de vuelos entre Buenos Aires y esa ciudad uruguaya.

La investigación apunta a determinar si hubo un uso indebido de recursos públicos en esos traslados, en el marco de una causa por presunta malversación de caudales públicos.

El foco está puesto en una factura que supera los 40 mil dólares y en la composición de esas comitivas. La Justicia busca establecer quién pagó esos vuelos, bajo qué modalidad y quiénes viajaron. Es el inicio de una etapa clave: seguir la ruta del dinero y reconstruir las responsabilidades.

En ese contexto, también se pidieron informes para esclarecer la participación de terceros en esos viajes. Entre los nombres que aparecen en la causa figura el del periodista Marcelo Grandío, quien admitió participar de tres programas que se difunden por la Televisión Pública, y en uno de los cuales entrevistó al propio Adorni.

El expediente se originó a partir de una denuncia del diputado Esteban Paulón y se suma a otras presentaciones que ya apuntaban a distintos aspectos del entorno del Jefe de Gabinete. Lo que hasta ahora se movía en el terreno político y mediático empieza a tener un correlato judicial más concreto.

Ese es, quizás, el punto más delicado para el Gobierno. Porque mientras en la Casa Rosada se ensayó una demostración de respaldo político, en los tribunales comienza a desarrollarse una investigación que no responde a la lógica del control comunicacional.

La conferencia buscó cerrar el tema. Pero la falta de respuestas claras, sumada al avance de la causa, sugiere que, lejos de terminar, la historia recién empieza.

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