Romina Atencio es coach y mentora de mujeres y parejas. Para cualquier consulta, comunicarse al correo electrónico [email protected]. Instagram: @diosalmica. YouTube: @rominaatenciocoaching.
La semana pasada estuvimos hablando acerca de las relaciones que pueden enfermarnos y hacernos daño. Te conté acerca de los vínculos narcisistas y las relaciones tóxicas. Hice foco básicamente en las relaciones de pareja y te di herramientas para que puedas darte cuenta si estás en un vínculo tóxico.
Hoy, siguiendo la línea de la temática del domingo pasado, me gustaría contarte acerca de las relaciones narcisistas de padres a hijos.
Un padre o una madre narcisistas son aquellos padres que no pueden adultecer. ¿Qué quiere decir esto? Son aquellos padres que sienten que sus hijos les hacen cosas a propósito. Que sienten que sus hijos son la causa de sus problemas y que viven victimizándose.
Cada vez que sienten dolor por alguna ofensa cometida por algún hijo, o cada vez que los hijos cometen acciones que les disgustan, por ejemplo, tienden a manipular y a ejercer la sensación de culpabilidad en el hijo por la acción cometida. ¿Esto qué quiere decir? No importa la edad del hijo, no importa el entendimiento que tenga éste sobre la situación, siempre se va a sentir culpable. Se va a sentir culpable de los males de sus padres. El padre narcisista va a querer que su hijo o hija entiendan su sufrimiento. ¿Por qué digo que esto es narcisista? Los otros no me hacen, los otros hacen, y a mí me pasan cosas con esas acciones.
Cuando hablamos de hijos, los hijos tienen amor incondicional hacia sus padres. Y este amor puede condicionarse de un padre a un hijo. Cuando los adultos comenzamos a exigirle a los niños comportamientos de otros adultos, sin darnos cuenta que son niños, estamos generando vínculos narcisistas con ellos. El problema de los vínculos narcisistas, y esto no es para que te sientas mal, si sos padre o madre y detectás algo de esto en tu vínculo con tu hijo o hija, si no justamente para que le prestes atención, (porque recuerda que todo se puede cambiar), es que generan heridas muy profundas que después tendrán consecuencias en la adultez.
Como madre te quiero decir que todos sin querer generamos heridas en nuestros hijos y que nuestros padres, aunque hayan hecho lo que pudieron con lo que tenían, también dejaron heridas en nosotros. Esto no los hace ni mejores ni peores, ni malos ni buenos. Los hace humanos. Nos hace humanos. La diferencia entre una herida narcisista y una herida común es que el narcisista nunca se hace cargo del daño que está haciéndole a otro. El narcisista, como te dije el domingo pasado, no ve su comportamiento. El narcisista siempre tiene razón, el equivocado sos vos. El narcisista siempre va a querer hacerte ver a vos como loca o loco, como exagerado o exagerada. Te va a culpar de todas las situaciones. Va a usar la manipulación emocional como técnica de relacionamiento. Muchas veces no lo hace con mala intención, sino, que es la única forma que conoce de vincularse.
Como padres tenemos que tener cuidado en no caer en actitudes de reclamo a nuestros hijos. Especialmente, cuando son pequeños. Los que reclaman son los niños a los adultos. Comienzan reclamando comida cuando son bebés y no saben cómo pedir. Comienzan reclamando molestias en el cuerpo, cuando les molesta la ropa, la posición, la panza, y no saben cómo pedir. El reclamo es el primer mecanismo que tiene el ser humano para sobrevivir. Lloro, hago caprichos, grito, cualquier forma de llamar la atención de mis padres.
Romina Atencio
Cuando un bebé es muy chiquito, y lo dejamos llorar sin atender sus necesidades, no está aprendiendo a no llorar, está aprendiendo a que aunque pida, no se me va a dar. Estamos creando una herida de abandono. No te sientas mal si tu abuela o tu mamá te dijeron: dejalo llorar que te va a manipular o lo vas a malcriar. Y vos lo hiciste, aunque te sentías mal y con culpa, lo dejaste llorar, por miedo a malcriarlo. Ya está, eso no puede cambiarse, pero si podés trabajar en tu relación presente. Los niños pequeños no se malcrían por dejarlos llorar, creo que la mal crianza, es la no crianza. Mientras haya amor y cuidado, un niño no puede malcriarse. Un niño se mal cría, justamente, cuando no tiene atención, cuando su necesidades básicas no están suplidas, y cuando no tiene el afecto de sus padres. Cuando no tiene un lugar seguro para recurrir cuando lo necesita.
Como siempre digo: hay dos formas de poner límites. Hay dos formas de generar autoridad. La autoridad temida, o la autoridad amada. El límite se puede poner por miedo, no dura, o con amor, movido por la compasión y el respeto. Y sí, si es posible tener autoridad, amada. Sin gritos, sin castigos, sin peleas. Claro que tenés que tener ganas de construir este tipo de vínculo, que, por supuesto que lleva más tiempo, y por supuesto que es algo a lo que nuestra cultura no está acostumbrado.
¿Cómo puedo darme cuenta que mis padres son narcisistas? La respuesta no es lineal ni sencilla. Pero te puedo dejar algunas señales a tener en cuenta. Por ejemplo, si te genera culpa la relación con tu madre, tu padre, si sentís que siempre estás necesitando cumplir con sus expectativas, si te cuesta contradecirlos, es muy probable, pero no seguro, que su vínculo sea narcisista.
¿Qué hacer si me doy cuenta que tengo padres narcisistas? Lo primero que te recomiendo es buscar ayuda en un profesional que te pueda asistir para cortar vínculos narcisistas, es importante trabajar primero en Vos. En tu autoestima, en tu amor propio, en tu capacidad de poder vincularte desde un lugar sin culpa y sin miedo. Tus padres deberían ser el lugar, seguro, al que puedo recurrir siempre.
¿Puedo cambiar a mis padres? No. Las personas cambian cuando quieren y pueden. Yo no puedo cambiar a nadie. Pero sí, puedo cambiarme a mí, y puedo cambiar mi forma de vincularme. También puedo cambiar la forma en que me siento conmigo y con ellos. Y esto si lo puedes trabajar en un espacio terapéutico. Vuelvo a dejarte la invitación a un espacio de Consulta, donde podamos trabajar en tus vínculos, en Vos misma o mismo. Tanto si sentís que tenés una relación de pareja narcisista (te invito a leer el artículo del domingo pasado), como si sentís que tenés un vínculo tóxico con tus padres. Si sentís agendar una sesión, podés hacerlo al WhatsApp (sólo mensajes) 11-60165378.
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