Las estimaciones privadas ubican el IPC por debajo del 2,6% de abril y destacan la estabilidad cambiaria, los combustibles y los precios regulados como factores clave.
La inflación de mayo habría registrado una nueva desaceleración y se ubicaría entre 2,1% y 2,5%, según las principales consultoras privadas. De confirmarse estas proyecciones, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) quedaría por debajo del 2,6% informado por el Indec para abril y consolidaría la tendencia descendente observada en los últimos meses.
Los analistas coinciden en que la menor presión de los alimentos, la moderación de los precios regulados y la estabilidad de los combustibles contribuyeron a contener la suba general de precios durante el quinto mes del año. El dato oficial será difundido por el Indec el próximo 11 de junio.
Entre las estimaciones relevadas, Libertad y Progreso proyectó una inflación de 2,1%, mientras que C&T Asesores Económicos, LCG y Abeceb calcularon un 2,2%. Equilibra ubicó su previsión en 2,3%, EcoGo en 2,4% y Analytica en 2,5%.
En línea con esas mediciones, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimó una inflación de 2,3% para mayo, reforzando la expectativa de una desaceleración respecto del mes anterior.
Uno de los factores que más contribuyó a moderar los precios fue la estabilidad cambiaria. A eso se sumó la decisión de YPF de mantener sin cambios los valores de los combustibles durante 45 días, reduciendo el impacto de ese rubro sobre el índice general.
Las consultoras también señalaron que los precios regulados mostraron una desaceleración significativa. Según Equilibra, pasaron de aumentar 4,7% en abril a 1,7% en mayo, mientras que las naftas registraron una variación de apenas 0,4%.
Pese a la desaceleración general, el rubro de alimentos y bebidas continuó exhibiendo incrementos por encima del promedio. Varias mediciones detectaron aumentos en verduras debido a factores climáticos, además de subas en carnes, lácteos y bebidas. Equilibra estimó un alza de 3% para el sector, mientras que Libertad y Progreso la ubicó en 3,4%.
De cara a los próximos meses, las consultoras mantienen expectativas favorables sobre el proceso de desinflación, aunque advierten que los servicios siguen mostrando una dinámica más rígida por los ajustes en alquileres, telecomunicaciones y medicina prepaga. Según el REM, la inflación podría ubicarse en 2,1% en junio, 2% en julio y 1,8% en agosto, acercándose gradualmente al objetivo de perforar el piso del 2% mensual.
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