El mandatario y lider del PRO respaldó el rumbo del Gobierno, descartó hacer oposición y planteó que su espacio apunta a garantizar la continuidad de las reformas.
El expresidente Mauricio Macri aseguró que el PRO no será oposición al gobierno de Javier Milei, pero afirmó que su espacio político representa “el próximo paso” para consolidar el rumbo iniciado por la actual gestión, durante un encuentro partidario en Parque Norte, donde reunió a dirigentes, gobernadores, legisladores y militantes.
Macri sostuvo que el PRO “no nació sólo para ganar una elección”, sino para garantizar que "el país no retroceda", y remarcó que el objetivo es sostener las reformas en el tiempo. En ese sentido, planteó que su partido busca aportar previsibilidad institucional y capacidad de gestión más allá de un solo gobierno.
El exmandatario señaló que existe coincidencia con el rumbo general del Gobierno, aunque admitió diferencias. Aclaró que el PRO "no impulsará un rol obstructivo" y que acompañará aquellas iniciativas que considere "beneficiosas para el país".
Durante su discurso, Macri afirmó que gran parte de la sociedad respaldó a Milei en 2023 con el objetivo de "dejar atrás al populismo", y recordó que desde su espacio político promovieron ese acompañamiento en el balotaje.
También destacó la presencia de dirigentes vinculados al PRO dentro del Gabinete nacional y sostuvo que es un motivo de orgullo que varios funcionarios se hayan formado en su gestión. “No nos robaron a la gente”, expresó al referirse a la integración de excolaboradores en el actual gobierno, como es el caso de Patricia Bullrich o de Diego "el colo" Santilli.
Macri remarcó que las reformas estructurales sólo pueden sostenerse si se convierten en políticas de Estado y "no dependen de una sola figura", por eso destacó la necesidad de construir instituciones sólidas, un Estado eficiente y condiciones estables para la inversión.
Macri también hizo referencia a la situación económica y reconoció que, si bien se lograron avances en el ordenamiento macroeconómico, aún hay sectores de la población que no perciben mejoras en su calidad de vida. Sostuvo que el desafío es transformar la estabilidad en crecimiento concreto.
En paralelo, marcó distancia de algunas declaraciones recientes del presidente hacia el empresariado y pidió “cuidar al que invierte”, al tiempo que reclamó reglas de juego claras, previsibilidad y consensos básicos para impulsar el desarrollo.
El exmandatario insistió en la importancia del diálogo político y la construcción de acuerdos amplios. Señaló que el cambio debe ser sostenido por múltiples fuerzas con un mismo rumbo, aunque con identidad propia.
En su intervención, también dejó una advertencia interna al afirmar que acompañar el proceso de cambio no implica evitar las críticas. “El que calla cuando debería hablar no protege el cambio, lo debilita”, sostuvo.
El encuentro del PRO reunió a referentes de todo el país y funcionó como relanzamiento del espacio con vistas al escenario político de mediano plazo. Dirigentes como María Eugenia Vidal, Jorge Macri y Cristian Ritondo participaron del encuentro y plantearon la necesidad de preparar al partido para competir en las elecciones de 2027.
Durante la cumbre también hubo presencia de gobernadores como Ignacio Torres y Rogelio Frigerio, quienes pusieron el foco en la gestión y en la necesidad de dar respuestas concretas en un contexto económico complejo.
El acto cerró con un mensaje orientado al futuro político del espacio. Macri sostuvo que el PRO buscará consolidar "el cambio iniciado en la Argentina" y reafirmó que su rol será el de construir una base duradera que garantice continuidad y estabilidad en las reformas.
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